Entrevistas

Jordi Piedra, CEO de Testea Pádel: “La primera colección de palas certificada con el sello Testea Pádel-UPV ya está en el mercado”

Publicado el 22 diciembre, 2021

 

En las instalaciones que el Instituto ai2 tiene en la Ciudad Politécnica de la Innovación, en Valencia, se encuentra el único laboratorio del mundo independiente especializado en palas de pádel, el Testea Pádel-UPV, que se inauguró en 2019 con el fin de certificar científicamente la calidad y jugabilidad de las palas. Este año, Nox se ha convertido en la primera firma con el sello Testea Pádel-UPV en todas las palas de su colección de 2022. Jordi Piedra, CEO de Testea Pádel, nos cuenta en esta entrevista cómo trabajan en el laboratorio y cómo el sello de calidad con aval UPV no solo está ya en el mercado español, sino que empieza a dar pasos para cruzar fronteras y mejorar la salud de los jugadores de pádel.

¿Cómo ha evolucionado Testea Pádel desde que inauguraron el laboratorio, en 2019?

Una vez tuvimos el laboratorio implantado, nos centramos en las marcas. Hemos trabajado mucho en la labor comercial de captación de clientes. Gracias a su colaboración y la cesión de material, hemos podido trabajar mucho el desarrollo de producto, analizar las palas y desarrollar los certificados de calidad.

El proyecto no va encaminado a un número muy amplio de marcas, sino a un número reducido, que son las que tienen, sobre todo, capacidad de apostar en inversión en I+D. Y a lo largo de 2021, el paso que hemos dado es conseguir tener la primera marca que ha apostado por certificar su nueva colección con el sello de calidad de Testea Pádel-UPV. La colección de 2022 de Nox Sport ya va avalada por la certificación de calidad y ya se pueden comprar en el mercado palas con ese sello. Además, tenemos otras tantas marcas interesadas en certificar sus palas a lo largo de este año y que ya han hecho trabajos específicos en ese tema.

Háblenos del tipo de certificados que emite Testea Pádel-UPV.

Uno de ellos es la acreditación de calidad, es decir, la certificación de que el producto ha pasado unos test de laboratorio relacionados con la rotura, el estrés y la fatiga de las palas. Este es el certificado que ha salido ahora al mercado: las marcas acreditan con nosotros que sus palas tienen una durabilidad y una calidad determinada.

Por otro lado, estamos trabajando en un certificado de jugabilidad, esto es, lo que la pala aporta al juego; el poder acreditar científicamente qué atributos aporta una pala al jugador.

¿Y qué parámetros evalúan los expertos en el laboratorio de la CPI?

Los parámetros que se evalúan giran básicamente en torno a tres conceptos: que toda la producción sea homogénea, es decir, que cada unidad fabricada se parezca a la otra, una cuestión que no siempre está del todo controlada. Segundo: el tema de la durabilidad, es decir, que cuando juegas, la pala no pierda propiedades por la propia fatiga del juego. Y la tercera es la resistencia a la rotura, es decir, si cuando se le somete a un impacto violento, la pala no se rompe.

Cada uno de los expertos que trabajan en el laboratorio, investigadores del ai2, está especializado en diversos campos, como pueden ser la sensorización, la mecánica, la robótica, etc. Y tenemos una serie de test y un protocolo específico diseñado por ellos para medir esas tres variables.

¿Qué pasos debe seguir una empresa para certificar sus palas con vosotros?

Primero tienen que definir qué modelos de su colección quieren que lleve el certificado. En el caso de Nox, toda la colección va certificada, tanto la gama alta como la media. Tienen que enviar cinco palas de cada modelo y nosotros, en el laboratorio, las evaluamos sometiéndolas a los test específicamente diseñados por nuestros expertos. Cuando les damos el resultado, si existe alguna no conformidad, la firma debe corregirla para poder tener el sello de calidad.

¿Qué retos se plantean para el próximo año?

El sello de jugabilidad es un punto de inflexión importante para nosotros porque significa pasar de focalizarse en las marcas a focalizarse en el consumidor final y ese es el salto cualitativo en el que vamos a trabajar este año: empezar a dar información de interés para que el consumidor final sepa, más allá de la calidad o del valor que le aporten las palas certificadas con el primer sello, qué le aportan en cuanto al juego. El jugador quiere que la pala se acople a sus características de juego y poder dar esa información con rigor y con el aval de la UPV detrás es un salto cualitativo importante.

Por otro lado, a nivel laboratorio estamos continuamente mejorando a nivel técnico para ser los que más saben de palas de pádel del mundo.

En ese sentido, ¿consideran que podría influir una pala u otra, dependiendo de su jugabilidad, en la salud del deportista?

Hasta ahora, los parámetros por los que un jugador selecciona la pala de pádel a comprar vienen muy deformados por la información comercial de marketing que las marcas fabricantes suministran. Esto puede producir que muchos jugadores seleccionen palas de pádel que no sean las más adecuadas para su forma de jugar. De esta forma, se eligen palas cuyos parámetros de vibración, tacto o manejabilidad presentan problemas al jugador y le pueden producir lesiones en codo, hombro o muñeca.

El hecho de que Testea Pádel aporte una información independiente de las marcas, además de ser muy completa, tanto en cuanto a la calidad del producto como de sus características de jugabilidad, permite que los jugadores puedan seleccionar mejor las características de las palas de pádel a comprar y por tanto, evitar estos posibles problemas y lesiones.

Por último, quería que nos hablara de si han dado algún paso a nivel internacional.

Sí. De hecho, el pádel, a raíz de la pandemia, ha experimentado un crecimiento exponencial, hasta el punto de que hay marcas que han multiplicado por diez sus beneficios. Esto se debe a que el pádel, durante la pandemia, ha sido uno de los deportes que se podía practicar, pues no es un deporte de contacto ni de equipo y se realiza al aire libre. Mucha gente ha descubierto el pádel con la pandemia tanto en España como en otros países.

A nivel internacionalización, es un fenómeno que ya se venía advirtiendo y había mercados muy consolidados, como Francia e Italia. También en Argentina o México ha crecido y, por tanto, han cambiado mucho las condiciones de juego y las marcas pueden invertir más en innovación.

En los países nórdicos también se juega muchísimo y, precisamente en Suecia, en enero arrancará una oficina que hace comparativa de producto y que tiene 20 laboratorios repartidos por toda Europa, especializados cada uno de ellos en un tipo de producto. Ahora, han pensado en nosotros para hacer un estudio comparativo de palas de pádel, ya que somos el único laboratorio del mundo especializado en esto e independiente, es decir, no vinculado a una marca en concreto.

La idea es que seleccionen las 10 marcas con más implantación en el mercado sueco y midamos en cada pala distintos parámetros. Los datos que extraigan los difundirán en los medios de comunicación nórdicos. Es un proyecto que va muy alineado con nuestro objetivo de empezar a darle información al consumidor final de la pala.


J.P. Peñarrubia: “Es una asignatura pendiente abordar con rigor la regulación de la informática en diferentes esferas de actividad”

Publicado el 30 septiembre, 2021

 

Juan Pablo Peñarrubia, vicepresidente del Consejo de Colegios de Ingeniería Informática (CCII) y Jefe de Innovación en la Diputación de Valencia representará durante los últimos dos años de esta legislatura (2023-2024) al Patronato del Instituto ai2 en su Comisión Científico Técnica. Peñarrubia, que también ostentó la presidencia del CCII y del Colegio de Ingenieros Informáticos de la Comunidad Valenciana (COIICV), nos habla en esta entrevista sobre transformación digital, los retos de la ingeniería informática, la necesidad de abordar el problema de la privacidad digital y la importancia de la colaboración entre la universidad y los diversos sectores productivos.

Son más de 25 años vinculado a órganos de gobierno y eventos de referencia para el mundo de la ingeniería informática. ¿Qué ha cambiado para el sector durante este tiempo?

Ha cambiado todo y no hay cambiado nada. Ha cambiado todo porque por fin las empresas y la sociedad han comprendido la potencialidad de la informática como elemento diferencial y transformador en las empresas y la sociedad en general, en lugar de la visión pasada meramente ofimática. La transformación ha ocurrido, digamos, en eso que se llamado transformación digital o revolución digital, aunque desde el punto de vista de los profesionales de la ingeniería informática solo es la foto presente de un proceso y unas capacidades que siempre han estado ahí. Bien es cierto que con un grado de accesibilidad y facilidad récord que han creado una efervescencia innovadora sin precedentes. Y que por cierto no ha parado, sino que se retroalimenta y acelera aún más, haciendo la informática, en ocasiones, de aglutinador de innovaciones multidisciplinares, creando “nuevas innovaciones”, lo cual es casi un superconcepto en sí mismo.

Y no ha cambiado nada en cuestiones esenciales que se siguen sin abordar seriamente. Sigue siendo una asignatura pendiente el abordar con rigor el impacto y la imprescindible regulación de la informática en las diferentes esferas de actividad: personal, empresarial, social… No pensando ya en soluciones claras, sino al menos en evaluar las problemáticas con una actitud real de buscar soluciones. Una actitud ingenieril, si se quiere. La informática ha transformado la sociedad industrial en la sociedad de la información y hay que reconcebir muchas cosas teniendo presente la vertiente informática. Y es un problema en el que se hace mal en huir hacia delante. Desde el impacto en la seguridad, la confiabilidad, la privacidad, la libertad, la veracidad, la democracia misma, hasta la nueva economía, las criptomonedas, la uberización, los sistemas inteligentes, la virtualización de las relaciones, etc. Se están creando potenciales riesgos sistémicos, y lo estamos viendo ya en determinadas dinámicas del tablero internacional. En este ámbito será fundamental el papel de los profesionales de la informática para la sostenibilidad y confiabilidad de la sociedad digital, y el liderazgo de Europa como centro de gravedad de la tradición y los valores de una sociedad democrática abierta. No se trata de ponernos filosóficos; es que esto es lo que está pasando mientras hablamos. No verlo no es solo ser miopes, es ser imprudentes.

Actualmente, forma parte del Comité Asesor de Digital Future Society promovido por Mobile World Capital Barcelona, que reúne a los centros de investigación y universidades con empresas de primer nivel y talentos emprendedores. ¿Qué valor tiene para usted esta vinculación entre todos esos agentes y cómo debería impulsarse desde institutos de investigación como el ai2?

Precisamente, uno de los objetivo de Digital Future Society es repensar la sociedad en la que vivimos teniendo en cuenta lo digital por diseño. Desde las vertientes materiales a las legales, las psicológicas, o valores como la propiedad o la libertad, la sociedad y la actividad humana mismas. En este sentido la labor de los institutos de investigación es clave como catalizadores y, a la vez, impulsores de iniciativas innovadoras. No es fácil tener una visión de luces largas y una creatividad abierta a la reingeniería innovadora como actitud. Y, sin duda, actores como el ai2 tienen mucho que sumar en ese camino, como ya lo están haciendo.

La sociedad es más abierta que nunca y hay que hacer de ello un valor y un motor de innovación en el que la investigación es clave. Y en el caso de España, con amplio margen de mejora, especialmente en el binomio empresa-universidad.

La velocidad a la que avanza el sector hace que los profesionales necesiten actualizarse constantemente, al igual que las empresas. ¿Qué retos existen ahora mismo en este sentido para el profesional en particular y las empresas en general?

El reto general es la innovación como actitud. La ingeniería informática, pero también el conjunto de las ingenierías, tienen que liderar con decisión ese movimiento, tanto en el ámbito empresarial como en el sector publico y la sociedad en general. Incluso en la política es necesaria una mayor actitud y visión ingenieril. Nos irían mejor las cosas.

En ello está inmerso, para los profesionales de la informática, el desafío de ser capaces de llevar la incesante innovación informática a la empresa y la sociedad. Ello exige mucho esfuerzo profesional de conocimiento y reciclaje, incluso de ámbitos emergentes como la informática cuántica. Pero así es la informática. En mis estudios cursé dos asignaturas de inteligencia artificial y mi proyecto fin de carrera fue de redes neuronales. Que se llegara a la actual accesibilidad de buena parte de la inteligencia artificial era lo que se quería. Ha costado 25 años, pero ha pasado. Así es la ingeniería informática.

¿Qué importancia han tenido los profesionales de ingeniería informática para responder a los desafíos que ha planteado la pandemia de la COVID-19?

La pandemia ha mostrado la gran capacidad de la ingeniería informática para gestionar realidades que van más allá de las diferentes circunstancias de las personas, las instituciones políticas e incluso las fronteras.

Se podían haber hecho más cosas y muchas cosas hacerlas mejor, pero, inequívocamente, se ha demostrado la importancia de los profesionales de la informática para el normal funcionamiento de todas las actividades económicas y sociales, en este caso con especial mención del ámbito de la salud y los servicios sociales. Y, adicionalmente, la importancia para ser capaces de implementar de una manera rápida soluciones para gestionar problemas sobrevenidos de la máxima envergadura. No es cuestión de hacer competiciones de qué profesionales se han esforzado más como consecuencia de la pandemia, pero es incuestionable que los profesionales de la informática han demostrado un esfuerzo extraordinario y una eficacia contundente para que todo siguiera funcionando en las empresas, en la sociedad, en la administración o en las familias.

En ese sentido, se ha hablado mucho sobre la protección de datos y de la privacidad de los usuarios. Usted mismo comentaba antes la necesidad de abordar este problema. ¿Corremos algún riesgo?

Como decía al principio se trata de una visión mucho más amplia sobre el impacto de la informática en todas las esferas de la actividad humana: personal, empresarial y social. La protección de datos y la privacidad son una vertiente, pero, como decía, se trata de que hay que hacer una evaluación rigurosa y aséptica sobre el impacto de la informática, la cual llega a incidir en conceptos como la propia libertad individual o la dignidad. La informática es la materia prima de la sociedad de la información y el conocimiento, y se trata de un elemento persuasivo de manera acelerada a todas las vertientes humanas. Hay que hacer un análisis abierto y amplio, y estar dispuestos a cuestionarnos nuestras inercias y la manera tradicional en que hacemos las cosas, estando abiertos a innovar reconcibiendo nuestros modos de hacer a nivel personal, económico-social, etcétera. No se trata de ver la privacidad aisladamente, sino de los valores y verdaderos pilares de la sociedad democrática y de las personas y el bien común. Se trata de reconcebir también la economía, las empresas y sus modos de hacer. Al final de todo está la propia confianza, que es la base de la economía, la seguridad jurídica, las nuevas formas de comisión de delitos en la esfera digital, etcétera. Como decía, es tan importante que habría que abordarlo con la urgencia y el rigor que merecen, en lugar de aplazarlo por intereses creados más o menos coyunturales. Estamos jugando con fuego.

Volviendo a su participación en la Comisión Científico Técnica del Instituto ai2-UPV, ¿en qué medida considera importante este tipo de órganos y por qué?

Colaborar con comités científico-técnicos del ámbito universitario o de la investigación es una labor importante que desde todos los sectores de actividad y, en particular, desde las profesiones, debemos potenciar. La innovación tiene un importante componente de viabilidad y de evaluación de impactos tanto positivos como negativos, por lo que contribuir en esta labor puede considerarse un objetivo de interés público y responsabilidad social, en este caso, de los profesionales de la ingeniería informática. Añadiría, además, una pincelada sobre la importancia de la vertiente ética, tanto con carácter general como en particular, en el ámbito digital, aspecto que está teniendo un creciente interés incluso en el ámbito de los medios de comunicación y de la política. Es otro campo nada sencillo, pero cuya naturaleza lo hace esencial como complemento de la regulación y de la calidad de la práctica profesional informática. Es un factor prioritario en la contribución de la profesión de la ingeniería informática a la sostenibilidad de la sociedad de la información y el conocimiento de un modo confiable.


Iván Alarcón: “Estamos creando bacterias inteligentes que son capaces de detectar dónde hay un tumor y atacarlo”

Publicado el 29 julio, 2021

 

Iván Alarcón Ruiz es graduado en Biotecnología por la UPV y con tan solo 22 años ocupa la tercera posición del ranking de la Sociedad Española de Excelencia Académica (SEDEA) en esta especialidad. Actualmente trabaja como investigador en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), pero durante tres años formó parte del equipo del Laboratorio de Control de Biosistemas y Biología Sintética del Instituto ai2, con quien continua colaborando en la aplicación de la biología sintética al desarrollo de nuevas terapias antitumorales. En esta entrevista, nos cuenta más sobre su salto del ai2 al CNIC y el futuro de los proyectos en los que trabaja.

Has explicado en alguna entrevista previa que en el Laboratorio de Biología Sintética es donde descubriste tu pasión y se inició lo que sería tu futuro profesional. Cuéntanos en qué proyectos trabajaste allí.

He estado trabajando durante 3 años en este laboratorio, junto a los doctores Picó, Vignoni y Boada; y a día de hoy continuamos colaborando. El Laboratorio de Biología sintética es un grupo muy interdisciplinar que ofrece muchísimas oportunidades, especialmente para aquellos estudiantes que están dando sus primeros pasos en la ciencia, como fue mi caso. Durante estos años hemos trabajado en muchas líneas de investigación que tienen como punto en común la biología sintética de bacterias. Desde la aplicación de modelado matemático y aproximaciones experimentales para controlar la expresión génica y la variabilidad y heterogeneidad en poblaciones celulares, hasta el diseño de bacterias inteligentes para el tratamiento del cáncer.

¿Y qué aporta la perspectiva de la biología sintética a la hora de diseñar soluciones (médicas, en este caso,) frente a otras disciplinas más convencionales?

En la actualidad, una de mis principales líneas de investigación en este laboratorio es la búsqueda de nuevas estrategias terapéuticas para el tratamiento de diferentes tipos de tumores, para lo que colaboramos con diversos grupos de investigación. La biología sintética es fundamental a la hora de buscar nuevos enfoques en la medicina. Su principal atractivo es la capacidad de crear sistemas complejos y poder manipular el comportamiento de las bacterias (o, en otros casos, de células humanas) para que actúen como nosotros queremos. Como decía, estamos creando bacterias inteligentes que son capaces de detectar dónde hay un tumor y atacarlo, pero sin afectar a las células sanas de nuestro cuerpo. Todo ello ofrece muchísimas ventajas respecto a las disciplinas tradicionales (aunque este tipo de terapias todavía están en una fase muy temprana de desarrollo), pero sobre todo destacaría una mayor eficacia frente a los tratamientos clásicos y su menor toxicidad y efectos secundarios.

¿Qué crees que te llevaste al CNIC de tu paso por el laboratorio del ai2 en cuanto al aprendizaje, investigación, formación o trabajo en equipo?

Me llevé muchas cosas que me han sido muy útiles en esta nueva etapa en el CNIC. En este laboratorio aprendí el valor del esfuerzo y la constancia y a colaborar con otros científicos de áreas de conocimiento muy distintas a la mía (biotecnología). Aprendí también cómo se gestiona la ciencia española desde dentro, cómo se plantea y se inicia un nuevo proyecto y la importancia de tener siempre la mente abierta a nuevas ideas, nuevas técnicas e incluso nuevos problemas.

¿Cuáles son tus planes a partir de ahora?

En septiembre tengo previsto realizar el doctorado en Biociencias Moleculares en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares. Después me gustaría pasar unos años investigando en Estados Unidos y volver más tarde a España para intentar establecerme como profesor de universidad, puede que en la UPV.


José Antonio Lozano: “Estamos trabajando en una plataforma de realidad virtual para dar apoyo físico, cognitivo y nutricional a pacientes de hemodiálisis”

Publicado el 28 mayo, 2021

 

José Antonio Lozano (en la imagen, en el centro) es doctor en Informática por la UPV e investigador del Área de Informática Gráfica y Multimedia del Instituto ai2. Desde hace más de dos décadas, trabaja en la investigación y el desarrollo de sistemas de realidad virtual y aumentada aplicada al tratamiento de lesiones motoras o cognitivas de diversos tipos. Este año se ha embarcado en el proyecto europeo GoodRENal, financiado por el programa Erasmus+ y en el que participan universidades y entidades médicas de diversos países. En esta entrevista nos desglosa las claves del proyecto, dirigido a ayudar a pacientes con enfermedades renales crónicas.

¿En qué consiste el proyecto?

GoodRENal es un proyecto Erasmus +, que cuenta con una financiación considerable; estamos hablando de más de 300 000 euros. Lo que se pretende desarrollar es una plataforma integral de intervención motora, cognitiva, psicológica y nutricional en pacientes con enfermedades renales crónicas.

¿De dónde surge la necesidad de desarrollar una aplicación como esta?

Normalmente, una persona que tiene una enfermedad renal crónica debe ir a varias sesiones semanales de cuatro horas que pasa sentado o tumbado sin apenas moverse. Es un proceso bastante tedioso y desmoralizador; no es fácil. Antes de meternos en este proyecto ya se hizo una pequeña aproximación bajo la premisa de si estas personas, que están sentadas tantas horas, podrían ejercitarse físicamente. Ideamos que durante esa sesión, a través de un televisor de gran formato, el paciente pudiera acceder a un escenario virtual que le planteara una serie de objetivos. ¿Cómo interaccionaba el paciente con ese escenario virtual? Simplemente con sus movimientos del brazo, una mano o incluso la pierna, ya que tienen una movilidad muy reducida.

Esa manera de interaccionar implicaba la necesidad de que hubiera un sistema que capturara los movimientos de la persona y los trasladara para mover un elemento con el que interaccionaras en el escenario virtual. Para eso, utilizábamos unas cámaras Kinect.

Ese primer proyecto fue muy interesante porque los pacientes se encontraban motivados y se ejercitaban físicamente. Aquello disparó la idea de si sería posible, además de esos ejercicios físicos, ejercitar otros aspectos relacionados con la salud mental. Es decir, a nivel psicológico o cognitivo no se trata mucho a este tipo de pacientes y es un aspecto interesante que también se puede abordar con una serie de juegos enfocados al desarrollo de las habilidades cognitivas o incluso a prestar apoyo psicológico durante la sesión de hemodiálisis.

Además, queremos también plantear al paciente otra serie de juegos que aborden aspectos sobre nutrición.

Es por ese motivo que hablamos de una plataforma integral que incluya juegos de realidad virtual con esa múltiple faceta de que el paciente se ejercite físicamente, tratarlo a nivel cognitivo y psicológico, y educarlo a nivel nutricional; todo con la misma filosofía basada en juegos en los que el paciente interactúe de manera amigable, moviendo manos o piernas.

¿Qué instituciones intervienen en el proyecto?

El proyecto GoodRENal cuenta con la colaboración de equipos de investigación de diferentes entidades europeas. Además de la Universitat Politècnica de València, la Universidad de Valencia será la que aborde la faceta del tratamiento de los pacientes a nivel cognitivo o psicológico durante la sesión de hemodiálisis. Por su parte, la Universidad CEU-Cardenal Herrera y el Hospital de Manises, que ya tienen mucha experiencia en el tratamiento de pacientes con esta problemática, también colaboran en el proyecto. De hecho, con el CEU fue con quienes trabajamos para ese primer proyecto en el que solo se trataba el aspecto del ejercicio físico durante las sesiones y en el Hospital de Manises fue donde se testó ese primer prototipo y se testará el que desarrollemos ahora. También se probará en otros centros internacionales, como el Hospital Universitario de Skanee y el Instituto Karolinska, de Suecia, quien también aportará toda la parte de información nutricional. Además participan la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica; y la Universidad Aristóteles de Tessalonica-Medicina deportiva, en Grecia. El proyecto se desarrollará hasta agosto de 2023.

¿Cuál va a ser el papel del equipo del Instituto ai2?

El Instituto ai2 de la UPV es la única entidad tecnológica que participa en el proyecto, con lo que somos los responsables de desarrollar la parte técnica de la plataforma. Implementaremos los juegos virtuales y el sistema, es decir, la incorporación a esos juegos de la cámara Kinect, que nos permitirá que los pacientes interaccionen con el escenario virtual. Los juegos se ofrecerán al paciente con distintos niveles de dificultad, atendiendo a cómo vayan evolucionando, y obtendrán información relevante para que luego los fisioterapeutas, los psicólogos y los nutricionistas puedan hacer deducciones de en qué medida se está ayudando a los pacientes durante la sesión de hemodiálisis.

¿Quiénes forman contigo el equipo en la UPV?

Conmigo están los investigadores Hermenegildo Gil Gómez y José Antonio Gil Gómez (en la imagen, derecha e izquierda), además de Andreas Lauer, que desarrollará los escenarios virtuales y toda la parte de programación en el hospital.


Alberto Delgado: Estamos desarrollando un software para saber la ubicación en tiempo real de robots y humanos en entornos industriales”

Publicado el 29 abril, 2021

 

Alberto Delgado, ingeniero electrónico y Máster en Automática e Informática industrial, se incorporó como investigador al Instituto ai2 hace unos meses para trabajar en un importante proyecto europeo: el SMART4ALL, financiado por Horizonte 2020, en el que participan 25 socios de 16 países. En esta entrevista nos cuenta las principales líneas en las que está trabajando la UPV, de la mano del ai2, dentro del consorcio europeo y nos presenta el proyecto de localización en interiores que ya se está gestando en los laboratorios del Instituto de Automática e Informática Industrial en el marco de este programa transfronterizo, que se desarrollará hasta diciembre de 2023.

¿Cuáles son las funciones del Instituto ai2 dentro de SMART4ALL?

Nosotros, como UPV, formamos parte del proyecto como líderes del paquete de trabajo 8, que está enfocado, principalmente, al análisis de riesgos, monitorización de todos los proyectos y análisis de impactos.

Por otro lado, como socio tecnológico dentro del consorcio del proyecto europeo, está contemplada la realización de un experimento interno tecnológico con las mismas bases que los proyectos que financia SMART4AL de partners externos al consorcio.

Para el proyecto interno que estamos desarrollando se ha escogido la temática de la localización en interiores y su finalidad principal es la mejora de la seguridad en entornos industriales colaborativos, es decir, en los que hay interacción humano-robot. Dado que cada vez los robots están más presentes en la industria y cada vez realizan más actividades que antes eran llevadas a cabo por humanos, lo que se está buscando es una mayor eficiencia en el tema de la seguridad. Para ello, necesitamos saber la ubicación precisa y en tiempo real de estos robots.

Mediante el proyecto interno, lo que vamos a hacer es desarrollar un módulo software que permitirá saber la ubicación en tiempo real tanto de los humanos como de los robots en estos entornos industriales colaborativos. El software se va a diseñar como un módulo de ROS que permita utilizar la información y la ubicación de todas las tareas y algoritmos de desplazamiento que lleven a cabo los robots. Por un lado, como he dicho, se quiere mejorar la seguridad, pero también pretendemos optimizar las trayectorias y hacer que el trabajo sea lo más eficiente posible.

¿Cómo estáis trabajando para el desarrollo del proyecto?

Lo que tiene de particular el proyecto interno es que se lleva a cabo una cooperación entre una entidad más académica, nosotros, el Instituto ai2; y una entidad más empresarial, que en este caso es la empresa que nos está proporcionando colaboración para entender y conocer en profundidad su solución de localización, Pozyx, una compañía belga. Ellos nos facilitan el acceso a conocimiento sobre su producto y últimas versiones, que necesitamos para aplicar en entornos industriales los sistemas que determinan la posición exacta de humanos y robots, y nosotros desarrollamos una solución para control de robots que les repercuta en una mejora del producto.

¿Cuántos proyectos hay ahora en marcha en el marco de SMART4ALL, aparte de los que estáis desarrollando internamente los socios del consorcio?

SMART4ALL abre tres tipos diferentes de convocatorias, permitiendo el desarrollo de transferencia tanto de conocimientos, como de personal, como de hardware, software y tecnologías en general. Las tres convocatorias tienen en común que los experimentos han de ser transfronterizos, es decir, que las entidades que formen parte de cada uno de los consorcios para los proyectos que opten a las convocatorias han de ser de países diferentes y, además, deben tener un perfil distinto: académico, por un lado; e industrial, por otro.

Todos los proyectos han de englobarse dentro de uno de los cuatro pilares fundamentales que el proyecto establece: digitalización del transporte, digitalización de la agricultura, digitalización del medio ambiente y un último grupo que es la digitalización global, en la que se enmarcan las demás tecnologías o proyectos.

A día de hoy se han abierto ya tres convocatorias, una de cada uno de los tipos que hay: experimentos de transferencia de tecnologías interdisciplinares, experimentos de transferencia de tecnologías focalizadas y experimentos de transferencia de conocimiento. Esas tres convocatorias han dado lugar a la financiación de 16 proyectos de consorcios externos a SMART4ALL. Se abrirán otras seis convocatorias, dos más por cada uno de los tres tipos que se han puesto en marcha en el marco del programa europeo.

¿En qué otros proyectos estás colaborando dentro del Instituto ai2?

Además de SMART4ALL, estoy participando en otro proyecto, esta vez financiado por la Agència Valenciana de Innovación (AVL), en colaboración con Dismuntel. Estamos trabajando en comunicación mediante protocolos para la extracción de datos de generadores eléctricos para empresas.

¿Cómo valoras estos primeros meses de trabajo como personal investigador del instituto?

Anteriormente había tenido más contacto con empresas y con trabajo de producción, más que de investigación y el balance es bastante favorable. Hay que cambiar un poco el chip porque en investigación se trabaja menos bajo presión, aunque también hay que cumplir con los plazos establecidos. Por otro lado, el ambiente en los laboratorios es distendido y familiar, y se trabaja muy cómodamente.


Nuria Martínez, directora de planta de PPG en Valencia: “Nuestra política de medio ambiente, salud y seguridad proporciona las directrices bajo las cuales fabricamos”

Publicado el 26 febrero, 2021

 

La trayectoria de Nuria Martínez en PPG suma ya más de 20 años. Ha pasado por cargos como el de responsable de producción y de supply chain, lo cual es muestra de su excelente conocimiento de la empresa y de sus necesidades. Desde hace un año, está al frente de la planta de PPG Ibérica en Valencia.

¿Qué retos se plantea desde esta nueva posición de cara a los próximos años?

Hoy, más que nunca, creemos que los desafíos a los que nos enfrentamos en nuestro entorno empresarial actual pueden hacernos más fuertes. Nuestro gran reto será mantener nuestros altos niveles de servicio en un momento de gran incertidumbre en el mercado, debido a la crisis sin precedentes provocada por la pandemia mundial.

Estamos trabajando arduamente para asegurar que en los próximos años la planta de Valencia siga siendo una planta de referencia dentro del grupo, siendo competitivos y generando beneficio para la compañía a través de procesos Lean innovadores, automáticos y sostenibles.

La trayectoria de la empresa en cuestión de compromiso con el medio ambiente y la sostenibilidad de sus líneas de producción es de sobra conocida y ha sido reconocida en diferentes ocasiones. En esta línea, ¿háblenos de algunos productos de la unidad de negocio de automóvil con los que estén trabajando actualmente?

El propósito de nuestra empresa de proteger y embellecer es la esencia de todo lo que hacemos. Nuestro compromiso con la sostenibilidad se basa en nuestra visión de una cultura de mejora continua, creando valor añadido a las partes interesadas y a los clientes, operando con integridad, trabajando con seguridad, respetando las contribuciones de nuestra gente, preservando el medio ambiente y apoyando a las comunidades donde operamos.

Sea aumentando la eficiencia de nuestras operaciones o las de nuestros clientes, nuestros esfuerzos se extienden naturalmente a muchas áreas que afectan a nuestro rendimiento en materia de sostenibilidad y medio ambiente. Estamos comprometidos en usar los recursos de forma eficiente y a impulsar la sostenibilidad en toda nuestra cadena de valor para preservar y proteger el entorno en el que operamos. Minimizar la huella de nuestras operaciones es un objetivo constante, y nuestras plantas se guían por nuestros objetivos de sostenibilidad.

Nuestra política de medio ambiente, salud y seguridad proporciona las directrices bajo las cuales fabricamos, comercializamos y distribuimos productos a nivel mundial de una manera que protege a nuestra gente, vecinos, clientes y el medio ambiente. Nuestro portfolio de productos de pinturas y revestimientos permite un enfoque concertado y disciplinado para desarrollar productos y procesos innovadores y sostenibles contribuyendo a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

En el informe de sostenibilidad de 2019 de PPG, la planta de Valencia es una de las más de 56 plantas de PPG en todo mundo certificadas según la norma ISO 14001:2015 de sistemas de gestión medioambiental. Además, somos certificados según la norma ISO 50001:2018 de sistemas de gestión energética.

A lo largo de los últimos años, hemos recibido de forma consistente los premios de sostenibilidad de la compañía en todas sus categorías: Safety & Health, Environmental & Energy Management, Community Engagement y Wellness. Además, hemos sido reconocidos con el premio de excelencia en el cumplimiento de los requisitos medioambientales de PPG y de la normativa y en la reducción de su huella medioambiental. También somos primera planta de PPG en todo el mundo con la puntuación máxima en los procesos Lean Six Sigma.

Por citar algunos ejemplos concretos de proyectos, hemos industrializado procesos compactos -en base agua y base disolvente- que no requieren curado de las imprimaciones. Y actualmente estamos desarrollando barnices de bajo curado, con la consiguiente reducción energética en ambos casos. También en productos de altos sólidos, con una reducción de disolventes de un 35%, disminuyendo así las emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV) durante el proceso de aplicación. Específicamente, en la planta de PPG Valencia fabricamos una nueva línea de productos cuyos catalizadores están exentos de metales pesados.

En relación a la gestión energética y medio ambiental, hemos desarrollado proyectos para el control y gestión del consumo de energía y agua utilizando termografías e instalando paneles solares, smart flower, solar tubes y molinos de viento y, en este momento, estamos trabajando en la reutilización de energía y agua, entre otros proyectos.

Me gustaría que nos contara también en qué aspectos de automatización han trabajado durante los últimos años en la planta de Valencia y  cuáles son sus metas en este sentido.

PPG tiene tecnologías líderes en la industria, excelentes personas, y lo más importante, hemos demostrado consistentemente agilidad y flexibilidad en situaciones de incertidumbre.

Desde la planta de Valencia llevamos trabajando en automatización desde hace más de 20 años. El grado de automatización ha ido creciendo exponencialmente para dar soporte al sistema de producción mediante recetas. Estos sistemas permiten mejorar el consumo de materiales evitando mermas, reducen los tiempos de ciclo, optimizan el consumo de energía y evitan errores mejorando la seguridad tanto de las personas como de las instalaciones.

Actualmente también estamos trabajando en la utilidad de las ondas microondas para la determinación del avance de las reacciones en nuestros productos, controlando los procesos en tiempo real, lo que nos permitiría una reducción considerable de la toma de muestras con la consiguiente reducción de emisiones y riesgos para las personas. También estamos investigando la posibilidad de calentamiento de nuestros procesos mediante microondas, suplementando la potencia, en aquellos procesos de alta viscosidad.

De cara a futuro, nuestro objetivo es, por una parte, eliminar totalmente la manipulación de productos en el reactor, que lograremos a través de técnicas de control de procesos en tiempo real que nos permitan conocer el estado de las reacciones sin necesidad de muestreo, y de la digitalización que nos permitirá obtener datos en continuo sobre el proceso. Por otra parte, estamos enfocados en optimizar de los recursos energéticos e hídricos para aprovecharlos en su totalidad.

PPG forma parte del Patronato de empresas del Instituto ai2 desde hace años. ¿Cómo valoraría la colaboración con los institutos de investigación, en general, y con el ai2, en particular, desde la empresa privada?

Desde PPG consideramos que la colaboración con los institutos de investigación y las universidades son vitales para el desarrollo continuo de la compañía y una oportunidad de atraer los jóvenes talentos a los que podamos formar como líderes para el futuro. La empresa posee la experiencia, mientras que los institutos y universidades poseen el conocimiento y los medios para obtener el máximo beneficio de las técnicas más actuales e innovadoras.

Con el ai2 hemos realizado varias colaboraciones muy beneficiosas. Una de ellas fue la automatización de la inspección visual. Se desarrolló un equipo para la detección de cráteres y la medida de la finura en nuestros productos, que ha sido considerado como Best Practice por la compañía y se está trabajando en la posibilidad de utilizarlo como estándar para el resto de las plantas.

Para acabar, me gustaría aprovechar también esta entrevista, dado que este mes se ha celebrado el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, y que esta entrevista se publicará en una página web de alcance universitario, para preguntarle ¿por qué decidió estudiar una carrera de ciencias y cómo animaría a las jóvenes de hoy en día a seguir ese mismo camino? A lo largo de su carrera, y visto ahora desde un puesto de total responsabilidad, ¿cómo valora su trayectoria en este sentido?

Elegí una carrera de ciencias porque me apasiona el conocimiento, descubrir cómo múltiples variables están interconexionadas y resolver problemas.

Creo que lo más importante es estudiar aquello que te haga disfrutar todos los días, aquello que sientas que te aporta y que tú estás aportando. Desde el punto de vista profesional, las empresas necesitamos todo el talento, tanto el masculino como el femenino, para seguir creciendo. Desde el punto de vista personal, como mujeres, no debemos limitar nuestro futuro.

En ocasiones, sentimos mucha presión por poder compatibilizar la vida familiar con el crecimiento profesional, pero en mi experiencia personal, PPG siempre me ha dado oportunidad de desarrollarme y seguir progresando en la compañía.

A lo largo de mi carrera he pasado por diferentes puestos, en algunos de ellos todos mis colaboradores y jefes eran hombres y siempre me he sentido muy apoyada por ambos. Hoy en día, la situación es muy diferente, PPG tiene un gran compromiso con la diversidad, inclusión e igualdad de oportunidades. Me hace mucha ilusión ver que cada vez más hay más mujeres en el liderazgo a todos los niveles jerárquicos y, en particular, en puestos técnicos y comités de dirección.

Esto es algo por lo que apostamos dentro y fuera de la organización. Una de nuestras actividades con la comunidad en España es la colaboración como Partner Estratégico del programa STEM Talent Girl (STG) de Fundación ASTI. El STG es un programa innovador en el área de la educación que proporciona a las niñas y jóvenes la oportunidad de conocer el mundo empresarial y las carreras científico-técnicas, proporcionándoles recursos y dándoles la oportunidad de contactar con mujeres profesionales STEM de prestigio y empresas de los distintos sectores. Desde PPG, también hemos realizado varias masterclass con las niñas de ESO, formado parte del jurado de los proyectos STEM de las niñas de bachillerato y participado como ponentes en la SUMMIT STG en la mesa sectorial “Igualdad de Oportunidades y Agenda de Desarrollo de Sostenible”.


José Antonio Gil Gómez, nuevo Subdirector de Investigación del Instituto ai2: “Nos hemos propuesto el reto de mejorar el apartado de transferencia”

Publicado el 26 febrero, 2021

 

José Antonio Gil Gómez es doctor en Informática, profesor de la Universitat Politècnica de València desde hace dos décadas y cuenta en su trayectoria con más de 70 proyectos relacionados con la aplicación de la tecnología al campo de la salud. Desde este año, es el nuevo Subdirector de Investigación del Instituto ai2, un cargo que asegura que ha adoptado con mucha motivación y ganas de trabajar. En esta entrevista nos habla de su trayectoria profesional y de qué retos se plantea desde el nuevo equipo de dirección del instituto de investigación.

Tiene una trayectoria más que consolidada dentro del Instituto ai2 y, probablemente, todos los miembros de la estructura de investigación conocen su trabajo, pero ¿cómo se presentaría de cara a los representantes de las empresas patronas del Ai2?

Destacar en mi perfil que tengo experiencia tanto en el sector público -como investigador y profesor desde hace 20 años- como en el sector privado. He trabajado en proyectos multidisciplinares, especialmente de aplicación de la tecnología en el campo de la salud, sobre todo en las áreas de rehabilitación y psicología.

Esta experiencia la he ido adquiriendo fundamentalmente gracias a mi participación en más de 70 proyectos, tanto del ámbito privado (contratos con empresas y/o administraciones) como del ámbito público (proyectos competitivos en diferentes ámbitos), siendo coordinador o investigador principal en varios de estos proyectos.

¿Qué retos se ha propuesto llevar a cabo al frente de la subdirección de Investigación del Ai2?

La subdirectora de Investigación anterior -Patricia Balbastre- desarrolló una gran labor en el equipo de dirección, por lo que uno de los objetivos es continuar, en la medida de lo posible, las iniciativas desarrolladas.

En el apartado de Investigación tenemos el reto de apoyar a los investigadores del ai2 facilitándoles información sobre los temas que puedan resultarles de interés, como sexenios o proyectos de investigación. También pretendemos luchar por reducir la carga burocrática que muchas veces lleva asociada la tarea de investigación.

Igualmente, nos hemos propuesto el reto de mejorar el apartado de Transferencia. En este apartado, ya hemos iniciado una primera tarea danto soporte dentro del ai2 para la iniciativa Spin UPV, iniciativa que pretende promover las Spin-Off. Este tipo de iniciativas son especialmente interesantes, pues contribuyen a renovar el tejido económico y a valorizar la investigación de calidad con potencial de mercado, permitiendo acceder de esta forma a la demanda empresarial que busca tecnologías validadas.

¿Qué medidas implementará para apoyar a los investigadores en la captación de recursos para el desarrollo y la gestión de proyectos?

Una de las medidas principales será mantener -y ampliar si fuera posible- las ayudas del instituto a sus investigadores en forma de prácticas de empresa. Este tipo de medidas permite el desarrollo de actividades que maximicen las posibilidades de captar recursos para el desarrollo y la gestión de proyectos.

Otra de las acciones que queremos promover desde el equipo de dirección es ofrecer información sobre el registro de resultados. El registro de resultados -patentes, registros software o de know-how- es fundamental para las actividades de transferencia y supone un importante paso que además permite aumentar la visibilidad del instituto y de los propios investigadores, con las consecuencias positivas que ello tiene en la captación de recursos.

Los sexenios también son un tema que preocupa al personal del Ai2. ¿Qué novedades se pueden comentar al respecto?

En el apartado de los sexenios de investigación, este año se mantienen los criterios del pasado año, si bien ya se ha adelantado que se modificarán para la próxima convocatoria; se prevé que los criterios se modifiquen cada dos años a partir de ahora.

También es importante señalar que está pendiente la convocatoria de los sexenios de transferencia -tras la experiencia piloto del pasado año- aunque no se han hecho públicos todavía los criterios para este año.

Desde la dirección del ai2 estamos atentos para transmitir a los miembros del instituto aquellas novedades de interés que vayan surgiendo a este respecto.


El investigador José Luis Pitarch se incorpora al equipo del Ai2

Publicado el 21 diciembre, 2020

 

José Luis Pitarch es ingeniero industrial, y doctor e investigador en Control y Optimización de procesos. Tras realizar su doctorado en el Grupo de Sistemas Complejos del Ai2, se marchó a la Universidad de Valladolid, donde ha permanecido seis años como investigador. Ahora, regresa a la UPV y se suma de nuevo al Ai2. En esta entrevista, nos cuenta su trayectoria y en qué tipo de proyectos colaborará.

¿Qué destacaría de la experiencia adquirida durante estos años como investigador?

En el Grupo de Control y Optimización de Procesos de la Universidad de Valladolid participé en muchos proyectos de gran aplicación industrial. Trabajábamos con muchas empresas y fábricas tipo refinerías de petróleo,  textiles, industria de envasado de alimentos, grandes fábricas de producción. Los proyectos giraban en torno a la optimización en tiempo real, la mejora de la operación de procesos mediante la toma de datos y cómo explotar esa información más allá de lo que se ve en la pantalla, creando modelos para analizar el pasado y predecir el futuro de los procesos y, con esto, dar recomendaciones a la gente que se encarga de su gestión para que se anticipen a los cuellos de botella o hagan más eficiente la gestión de recursos, por ejemplo.

En estas fábricas, el control de una unidad suele estar resuelto, pero la coordinación de las distintas unidades, incluso con incertidumbres (por ejemplo, que un camión llegue tarde), es más complejo.

El reto es mejorar la eficiencia de esos procesos pero con lo que ya tengo, sin cambiar equipos. Ver cómo puedo coordinar mis procesos para que sean mejores y se consiga, por ejemplo, entre un 1 y un 5% de reducción de emisiones utilizando siempre herramientas de optimización basadas en modelo. Nuestro trabajo se traduce así en un ahorro de dinero y de recursos.

En ese sentido, su trabajo está muy en la línea del tipo de proyectos que se realizan en el Ai2.

Efectivamente. Los que nos dedicamos al control vamos en esa línea. Mi perfil no es abordar la eficiencia en las capas básicas de la pirámide de control, sino automatizar del medio-arriba, automatizar las decisiones de gestión más que las que afectan a procesos.

En ese sentido, por naturaleza o afinidad con lo que yo hacía en Valladolid, lo mío sería incorporarme a la gente que se dedica a control, más que a robótica, aunque las ideas que se usan en robótica son similares a la planificación de producción y mantenimiento de unos evaporadores industriales, por ejemplo.

Su perfil, bastante transversal, también encaja con la multidisciplinariedad que caracteriza al Ai2. ¿Es por eso que ha elegido este grupo de investigación para incorporarse a su equipo?

Son los investigadores más afines a la investigación que yo hago. Es donde más encajo. Mi vertiente más tecnológica, robótica, hace que me interese también por otro tipo de trabajo e investigaciones en las que veo que puedo llegar a colaborar, más allá de su vertiente industrial. Tengo un perfil bastante transversal para poder aportar a diversos proyectos en esa línea, desde en biología sintética como en la parte de optimización heurística o en sistemas complejos.


Ramón Blasco es elegido nuevo director del Instituto ai2

Publicado el 28 noviembre, 2020

 

Ramón Blasco-Giménez es doctor en Ingeniería Eléctrica y Electrónica por la Universidad de Nottingham (UK) desde 1996. Desde hace más de 20 años, es profesor del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Control en Automática de la Universitat Politècnica de València. Ha sido asesor de las principales compañías del sector eólico español y posee una larga trayectoria en proyectos de investigación internacionales en el control de plantas de generación eólica terrestres y en alta mar (“off-shore”). Es miembro senior del IEEE, así como del comité Electrimacs y del Solar Energy Research Center (Chile), y ha sido director del IEE Industrial Electronics Society Renewable Energy Technical Committee. Este mes de noviembre ha sido elegido nuevo director del Instituto de Automática e Informática industrial. En esta entrevista nos explica cómo afronta este nuevo cargo y cuáles son sus principales retos al frente del Ai2.

¿Cómo afronta esta nueva etapa al frente de un instituto del que forma parte desde hace tantos años?

Principalmente, la afronto con gran ilusión y con muchas ganas de continuar con la labor y el esfuerzo de todos los que han hecho que el Ai2 sea uno de los institutos universitarios más importantes de la UPV desde su creación.

¿Qué retos se plantea al frente del Instituto ai2 tanto de cara al personal interno como a las empresas que forman parte del Patronato?

Somos un instituto muy grande y tenemos la particularidad de estar distribuidos en varias instalaciones del campus de Vera, por lo que uno de nuestros retos constantes es aumentar la cohesión y buscar sinergias entre los grupos de investigación. La dirección anterior ha realizado un gran esfuerzo en ese sentido que es necesario continuar. Es también importante insistir a la universidad en la racionalización de recursos y la optimización del tiempo productivo de los investigadores.

Los retos inmediatos van a venir marcados por las acciones de recuperación económica tras la pandemia, que van a afectar a las empresas del Patronato y también a los investigadores. En este sentido, una tarea importante va a ser alinear las capacidades de investigación del instituto con las necesidades de dichas empresas y de nuestro entorno. Todo ello, sin dejar de lado la investigación competitiva, que financia una gran parte de nuestras actividades.

¿Qué líneas de actuación del anterior equipo de gobierno tiene pensado mantener?

En el nuevo equipo de dirección estamos muy agradecidos por la ayuda y cooperación que la actual dirección nos ha brindado, así como por todo el trabajo que ha hecho durante los últimos años. Creo que el equipo dirigido por Francisco Blanes ha realizado esfuerzos importantes en muchos aspectos, como en la formalización del Patronato, en las actividades de difusión a la industria de las líneas de investigación del Ai2, en las actividades de cohesión interna y en muchas otras. Por lo tanto, es necesario continuar y reforzar todas estas líneas de actuación, así como aquellas que nos permitan dar un mejor servicio a nuestros investigadores y a nuestro entorno empresarial.

También es importante insistir en las acciones de apoyo al desarrollo profesional de nuestros miembros, como las solicitudes de sexenios de investigación y, particularmente, de transferencia, cuyos criterios de concesión deberían ser mucho más claros.

La anterior dirección del Ai2 ha sido especialmente activa en cuanto a cuestiones de transferencia empresarial, ¿cuál es la línea de trabajo que plantea en ese sentido?

La transferencia de conocimientos al tejido industrial es uno de los objetivos fundacionales del Ai2 y es muy importante para aumentar el impacto de nuestros resultados de investigación.

Los ejes de la recuperación económica van a ser la digitalización, la automatización avanzada, la inteligencia artificial, el Pacto Verde Europeo, las tecnologías de la salud y la biotecnología. En todos ellos, el Ai2 tiene la capacidad y los recursos para apoyar a las empresas, ya que cuenta con excelentes investigadores, los cuales tienen una amplia experiencia en todas estas áreas prioritarias.

Para ello, seguiremos colaborando con las empresas del Patronato con el objetivo de trasladar a los investigadores las prioridades de investigación en la industria. Asimismo, reforzaremos las actividades de difusión para que dichas compañías tengan un conocimiento actualizado de los trabajos de innovación desarrollados por nuestro equipo en la Universitat Politècnica de València.

¿Puede adelantarnos qué personas formarán parte de su equipo de dirección y sus cargos?

Xavi Lluch seguirá como secretario del instituto durante dos años más y, tras ese periodo, asumirá el cargo Ramón Mollá. Como subdirector de relaciones con empresas se incorpora Enrique Bernabeu y, como subdirector de investigación, el investigador José Antonio Gil. Todos ellos tienen experiencia en cargos de responsabilidad y una larga trayectoria como investigadores del Ai2.


Vanessa Moscardó: “Mi trayectoria profesional en el Ai2 me ha dotado de recursos para poder reaccionar y tener capacidad resolutiva”

Publicado el 27 noviembre, 2020

 

Vanessa Moscardó es doctora en Automática, Informática y Robótica industrial por la UPV y posee un Máster en Visualización y análisis de datos y otro en Ingeniería Biomédica. Fue investigadora del Instituto ai2 entre 2014 y 2019, donde formó parte del grupo de investigación dedicado al desarrollo del páncreas artificial, liderado por Jorge Bondia. Desde hace un año, es ingeniera de innovación en Kenmei Technologies. En esta entrevista, nos cuenta cómo ha sido su tránsito a la empresa privada y cómo ha influido la experiencia adquirida en el instituto de investigación de la UPV.

Cuéntanos cuál es tu actual puesto en Kenmei.
Actualmente, en Kenmei formo parte del departamento de innovación con el puesto de ingeniera de innovación. En este departamento nos encargamos de investigar nuevas soluciones a los algoritmos existentes y que son los actuales productos de la empresa, así como de desarrollar nuevos algoritmos para resolver nuevos retos. Además, se desarrollan y analiza la viabilidad de las nuevas ideas que van surgiendo.

¿En qué tipo de proyectos estás trabajando?
Los proyectos en los que estoy trabajando se pueden dividir en dos:
1. Análisis de datos de tráfico y congestión de redes móviles.
2. Obtención de modelos y algoritmos de predicción

¿Cómo ha influido tu paso por el ai2 y las tecnologías que trabajaste durante esos años en el desarrollo de tu actual función?
Mi trayectoria profesional en el Ai2 me ha dotado de recursos para poder reaccionar y tener capacidad resolutiva. Respecto a las tecnologías, el trabajo de todos estos años me ha permitido ser capaz de desarrollar diferentes algoritmos y tener conocimientos sobre diferentes entornos de programación.

¿Recomendarías a alumnos del Máster, en sus últimos años de grado o recién licenciados el paso por un instituto de investigación como el ai2 antes de lanzarse a la empresa privada?
En efecto, recomendaría la experiencia de pasar por un instituto de investigación, puesto que permite continuar creciendo profesionalmente y explorar aquellos temas que durante la carrera despertaban más curiosidad o les resultaban de mayor interés. Además, posibilita poder explorar el mundo de la investigación que, a priori, podría no ser la primera opción de muchos, pero que después de trabajar en ello, se dan cuenta que es donde quieren estar y lo que quieren hacer.

Por otro lado, en caso de querer después lanzarse a la empresa privada, los seminarios y los contactos con empresa que el propio instituto Ai2 tiene también pueden fomentar y servir como puente para tener una incorporación exitosa en la empresa privada.

¿Qué aportación profesional te llevas de tus años en los laboratorios del ai2?
Como he comentado, una de las aportaciones profesionales ha sido el desarrollo de la
capacidad crítica y resolutiva. Además de la apreciación de la importancia de la multidisciplinaridad y del trabajo en equipo. En cuanto a conocimientos técnicos, rodearme de excelentes profesionales, además de estar en un ambiente multidisciplinar, hizo que en ningún momento dejase de aprender y de crecer
profesionalmente.


 

 

 

 

 

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