Entrevistas

Un estudio de investigadores del Instituto ai2 revela el diferente nivel de precisión de los GPS utilizados por los “runners”

Publicado el 23 julio, 2020

 

¿Qué nivel de precisión tienen los GPS utilizados por los corredores durante las maratones? ¿Son mejores los diseñados para hacer trails o los de los teléfonos móviles? Ahora, un equipo de investigadores del Instituto de Automática e Informática Industrial, ha analizado más de 70.000 datos obtenidos de 85 modelos diferentes de GPS. Se corresponden con recorridos realizados entre 2016 a 2019 en los maratones de Berlín, Boston, Chicago, Londres, Nueva York, París, Tokio y Valencia. Su investigador principal, Xavi Lluch, nos adelanta en esta entrevista los principales resultados, que aparecerán publicados en la revista IEEE Consumer Electronics Magazine en septiembre.

¿Cómo y por qué surge la idea de iniciar la línea de investigación?

Principalmente surge por mi afición a correr y a la tecnología, especialmente a los dispositivos deportivos. De hecho, hace unos años participé en un programa de televisión sobre el mundo del running (CronoTV), en el que tenía una sección de tecnología aplicada a los corredores (Tech4Runners: https://www.youtube.com/channel/UCxtErilAKSvSEtVen4IqLww). En uno de los programas, invité a mi compañero de departamento, que trabaja en VRAIN, Miguel Rebollo, que también es corredor y, a partir de ahí, surgieron muchas ideas que hemos ido trabajando hasta crear una línea de investigación, a la que se han incorporado Ángeles Calduch (DEIO), que nos ayuda en la parte estadística, y nuestro compañero del ai2 Ramón Mollá.

¿De qué fuente proceden los datos de uso que habéis utilizado para el estudio?

Los corredores suelen compartir sus entrenamientos y carreras en redes sociales deportivas. Existen webs que son dependientes de marcas, en las que solo puedes subir las actividades con dispositivos de esa marca, como Garmin Connect, Suunto MovesCount, Polar Flow, etc. y otras que son genéricas, como Strava, Endomondo, Runtastic, etc. Estas últimas tienen la ventaja de agrupar deportistas con todo tipo de dispositivos. De todas ellas, la más utilizada es Strava. Si el usuario así lo decide, las actividades son accesibles. Por todo ello, hemos utilizado Strava para analizar los datos.

¿Cuáles son los principales resultados que habéis extraído por uso de dispositivo, por sexo y por países?

El primer resultado es un análisis de la precisión de los dispositivos GPS, ya que es muy común entre los corredores dudar sobre la distancia real de una carrera, generalmente medidas con herramientas mucho más precisas que los GPS, que cometen un error a la hora de medir las distancias de un trayecto. Este análisis se publicará en el número de septiembre de 2020 de la revista IEEE Consumer Electronics Magazine (https://ieeexplore.ieee.org/document/9090896) “Precision of Wearable GPS in Marathon Races”. Para ello, hemos descargado datos de las ediciones entre 2016 a 2019 de los maratones de Berlín, Boston, Chicago, Londres, Nueva York, París, Tokio y Valencia, en total casi 250 000 actividades. De cada actividad descargamos el dispositivo, la distancia medida, el tiempo y el sexo del participante. Agrupando los datos por dispositivo y las distancias medidas, podemos aproximar cuál es la precisión de cada modelo, que es el principal resultado de este artículo. Además, podemos analizar tendencias de uso, por sexo, por países, incluso por tipos de dispositivos: smartwatch, bandas, trail, multideporte, running, etc. Actualmente estamos analizando estos datos y las principales conclusiones que sacamos es que hombres y mujeres utilizan dispositivos diferentes, pero también hay diferencias de uso entre Europa y Estados Unidos.

Háblenos de la utilidad y aplicaciones de la línea de investigación de cara a las empresas fabricantes y proveedoras de estas herramientas de GPS o para otras firmas deportivas o afines a esta industria.

Una primera aplicación consiste en determinar qué dispositivos GPS son más precisos en entornos urbanos y en carreras de larga distancia y, por lo tanto, cuáles deben mejorar ese parámetro tan importante para los usuarios. Pero también se puede extender el estudio a otros tipos de carreras: carreras más cortas, por montaña, ultratrails, etc. Por otro lado, puede ser interesante estudiar las tendencias de uso para obtener productos más adaptados a estas competiciones.

Además, estamos abriendo nuevas líneas en las que vamos a analizar, utilizando técnicas de big-data, cuál es el rendimiento de los corredores a lo largo de los maratones y medias maratones, estudiando cómo evolucionan sus pulsaciones, durante breves periodos de tiempo (unos pocos segundos). Este tipo de aplicaciones pueden ser muy útiles en un sector que está en continuo crecimiento como es el de la actividad física, ya no sólo para atletas profesionales, sino también para atletas populares que quieran mejorar sus marcas.


Fernando Conesa (i2T): “La innovación es el factor principal de desarrollo de una sociedad”

Publicado el 26 junio, 2020

 

Hace aproximadamente un año, el director del Servicio de Promoción y Apoyo a la Investigación, Innovación y Transferencia (i2T) de la UPV, Fernando Conesa, presentaba UPV Innovación, una iniciativa con la que la universidad busca poner en contacto a empresas, inversores, estudiantes e investigadores para llevar adelante actuaciones conjuntas. Conesa hace balance en esta entrevista de cómo ha ido el primer año de la iniciativa y qué iniciativas han surgido en el marco de la plataforma en medio de la crisis sanitaria y económica.

¿Qué es UPV Innovación y a quién se dirige?

UPV INNOVACIÓN es una iniciativa que pretende responder a la pregunta “¿Cómo puede ayudarme la UPV para la innovación de mi organización?”, y respondiendo a través de acciones que permitan el acceso a talento, a través de estudiantes en prácticas o egresados, a formación de empleados, a través de cursos ad-hoc para la empresa, al asesoramiento de expertos, a investigación en colaboración, a patentes y software UPV o a nuevos negocios de base tecnológica.

En la práctica, UPV INNOVACIÓN desarrolla varias actividades para propiciar todo esto. Por un lado, eventos de matching en los que facilitamos el contacto y el conocimiento de empresas e investigadores, con la intención de que con algunos de ellos pueda conseguirse una relación de las indicadas. El intercambio de ideas y de retos de investigación e innovación es un primer paso, que es lo que tratamos que se produzca. Con ello pretendemos que se abran conversaciones y se puedan definir proyectos y actividades en colaboración.

Por otro lado, acompañamos proyectos de creación de empresa basados en propiedad intelectual de la UPV y con la implicación de investigadores UPV, aunque en esto estamos empezando. Formación empresarial, conformación del equipo de emprendedores, acceso a capital. Todo ello son pasos en ese acompañamiento que vamos articulando entre IDEAS e i2T.

La sensibilización en torno a la innovación también forma parte del programa de UPV INNOVACIÓN. Jornadas y formación serán herramientas que iremos desplegando.

La iniciativa UPV INNOVACIÓN está desarrollada por las unidades UPV encargadas de promover y canalizar la relación con empresas: la Fundación CPI, i2T, CPI2020, IDEAS, CFP, Generación Espontánea y Escuela de Doctorado. También cuenta con agentes externos, como la Confederación Empresarial Valenciana y la consultora DCN, que aportan mayor sensibilidad empresarial. En la gobernanza de la iniciativa también se han incorporado directores de institutos, centros y departamentos.

¿Por qué surge la necesidad de darle un empuje todavía mayor, si cabe, a la innovación y la transferencia empresarial en el entorno UPV?

La innovación es el factor principal de desarrollo de una sociedad. Nuestro entorno requiere un mayor nivel de actividad en este ámbito y la UPV es un recurso de nuestra comunidad que lo puede aportar. Por eso pensamos que hay mucho recorrido todavía, especialmente en la posibilidad de generar más proyectos empresariales basados en el conocimiento y tecnología que generan los grupos de investigación de la UPV.

Nos gustaría que nos hablara de la iniciativa desde el punto de vista de cómo beneficia, por un lado, a investigadores de la UPV, y por otro, a empresas externas a la UPV que busquen asesoramiento tecnológico u otros servicios de este calado. ¿Qué pueden encontrar aquí?

A los investigadores les beneficia porque les proporciona relación con empresas que tienen actividad destacada en innovación tecnológica, ofreciendo posibilidad para aplicar su tecnología y sus capacidades. Estas oportunidades pueden dar lugar a la financiación de proyectos y, de este modo, al desarrollo del grupo de investigación implicado. A las empresas les beneficia poder contar con una importante capacidad de acceso a talento, investigación y formación. Ello es fuente de ideas y de soluciones que les permite mejorar sus productos y procesos, a la vez que amplían sus competencias internas. Poner en contacto a estos dos agentes es el primer paso para que pueda haber esa transferencia de conocimiento, que es bidireccional.

¿Hay algún o algunos sectores en particular que alojen a las empresas que más les buscan?

Hay oportunidades para la innovación en todos los sectores. Pero la innovación y el conocimiento requieren que la empresa tenga capacidad para absorber ese conocimiento y, con ello, personal cualificado y experiencia en realizar investigación. Son las empresas más activas en investigación las que configuran nuestro objetivo.

Y hay un sector especial, el inversor, que también es foco de nuestra actividad. Todavía es pequeño para lo que necesitaríamos y con poca experiencia en financiar las fases iniciales de las empresas spin-off. Pero es muy necesario y tenemos que aprender a trabajar con él.

En esta coyuntura de emergencia sanitaria, ¿cómo está trabajando la UPV en cuanto a la transferencia de proyectos de COVID-19?

La UPV, como tantas otras instituciones, se ha volcado con la crisis sanitaria. Han surgido iniciativas espontáneas de profesores y estudiantes. Respiradores, elementos de protección, inteligencia artificial para rastrear contagios… Pero también ha habido actuaciones estructuradas. En particular, UPV INNOVACIÓN ha impulsado una llamada MATCH COVID19, con la misma idea de generar relación, esta vez entre investigadores de las universidades valencianas y hospitales de nuestra región. En total 8 instituciones, incluyendo al CSIC. Apoyándonos en la capacidad de conectar de las oficinas de transferencia de cada entidad hemos invitado a investigadores a que propongan Expresiones de Interés (EoI) para proyectos para los que necesiten colaboración. El resultado ha sido de 46 EoI, 18 procedentes de la UPV y en 23 investigadores de la UPV han mostrado interés y se han establecido los contactos. Algunas de ellas ya han dado lugar a propuestas presentadas en convocatorias públicas. Otras lo harán en próximas fechas. Otras, probablemente, no encuentren vía de financiación.

En la misma línea, ¿cómo se está trabajando para que la gran cantidad de proyectos de innovación y transferencia que se llevan a cabo en la UPV no se haya paralizado? ¿Qué medidas se han establecido desde el i2T para que tanto investigadores como empresas puedan seguir avanzando en sus proyectos?

I2T es una pequeña pieza del engranaje UPV de investigación y transferencia. Durante el confinamiento, i2T ha seguido trabajando a plena actividad. La iniciativa MATCH COVID19 es un ejemplo ya mencionado. Pero aparte de eso hemos continuado con la presentación de nuevas patentes, la negociación de contratos de licencia, la preparación de acuerdos de cotitularidad o de confidencialidad, por citar algunas de nuestras actividades. Y hemos modificado algunos procedimientos internos para prescindir de la presencialidad. Todo ello a base de mucho teletrabajo y videoconferencias. Disponer de esta infraestructura ha sido crucial no sólo para i2T, sino para toda la UPV. Los investigadores han procurado hacer lo mismo para mantener su actividad. Donde era necesaria experimentación, ha sido más complicado y sólo se ha permitido si estaba dirigida a la crisis sanitaria. Y para los procesos administrativos que se han tenido que suspender se ha procurado establecer nuevos plazos y condiciones para adaptarse a la situación. Lamentablemente, no ha sido posible resolver todo. No obstante, pienso que, en conjunto, hemos sabido hacerlo y que quien ha sido responsable con su trabajo ha encontrado la vía de continuar e, incluso, de mejorar.


Pablo Carbonell, investigador del ai2: “La biotecnología nos permite hacer frente a la transición energética, el cambio climático o la aventura hacia Marte”

Publicado el 27 mayo, 2020

 

La brillante trayectoria de Pablo Carbonell como experto en biología sintética y biotecnología le ha llevado a trabajar en multitud de proyectos en tres continentes. Ahora, recién aterrizado en el Instituto ai2 gracias al Programa de Atracción de Talento, nos relata su experiencia y en qué proyectos va a participar como investigador y docente dentro del instituto de la Universitat Politècnica de València.

Háblenos de su formación y trayectoria profesional en la empresa pública y privada hasta el momento.

Estudié ingeniería industrial en electrónica y automática y un máster en biología computacional y de sistemas, doctorándome en la UPV en técnicas de inteligencia artificial aplicadas a la ingeniería de control. Realicé estancias postdoctorales en la Universidad de Nueva York en control no lineal de sistemas complejos. Mi área de investigación se centra en la ingeniería de los sistemas biológicos, especialmente en el espacio de diseño de los circuitos biológicos y su relación con el control de los procesos biotecnológicos. He tenido la oportunidad de trabajar en este campo en la industria, en una empresa biotecnológica en Tokio, así como en centros de referencia en biología sintética en París y Manchester, aportando siempre mi visión de ingeniería al campo biológico.

Usted llega al Instituto ai2 de la mano del Programa de Atracción de Talento. Cuéntenos en qué proyectos va a participar y cuál va a ser su papel dentro de cada uno.

El motivo principal que me lleva al ai2 son las sinergias con el equipo SB2CL (Synthetic Biology and Biosystems Control Lab), del que destacaría el trabajo que Jesús Picó viene realizando en el campo de la ingeniería de la biología desde la automática, así como el reciente éxito de Alejandro Vignoni y Yadira Boada en la competición iGEM. En este momento, participo en el proyecto europeo Shikifactory100, en el que un consorcio de empresas y centros académicos estamos trabajando en el desarrollo de factorías celulares para la alimentación, cosméticos y medicamentos. Mi papel en este consorcio es el del desarrollo de protocolos automatizados de prototipado rápido. En el ai2, estamos trabajando en herramientas de diseño y caracterización de lazos robustos de control de factorías celulares empleando circuitos genéticos basados en biosensores. Del mismo modo, existen buenas oportunidades de colaboración, en general, en las actividades que el ai2 desarrolla en campos como la biotecnología y biomedicina, optimización de procesos de manufactura, o industria química.

Se estrena en el ai2 en medio de una coyuntura completamente anodina. Explíquenos cómo se está organizando el equipo para trabajar.

La situación actual está limitando nuestro trabajo experimental en el laboratorio, pero el equipo no ha dejado de trabajar por ello. Nos hemos centrado en la investigación basada en el modelado y en el desarrollo de sistemas predictivos. Una de las ventajas de los sistemas biológicos es la abundancia de bases de datos experimentales cuyo análisis puede servir de base para investigar un gran número de problemas y explorar alternativas en el espacio de diseño. Por ejemplo, podemos tomar los datos de secuenciación generados por un experimento de evolución dirigida para desarrollar un modelo predictivo empleando redes neuronales. El momento actual nos permite también dedicar tiempo a avanzar en la preparación de artículos científicos para dar así difusión a nuestros resultados de investigación, apoyándonos en los sistemas colaborativos en línea y las herramientas de gestión de proyectos.

La biología sintética es uno de los campos más desconocidos de la industria 4.0, especialmente en sectores como el farmacéutico, el cosmético, el alimentario, en tanto en cuanto es un trabajo “que no se ve”. Tras más de una década trabajando en el desarrollo y validación de distintas herramientas en este campo, así como en diversos proyectos en todo el mundo, ¿cuáles considera que son los principales retos de futuro de la “synbio” en España?

La biología sintética surgió como un proyecto que ingenieros de centros punteros como el MIT o Stanford idearon para transformar la biología molecular en una verdadera ingeniería, donde fuera posible el diseño de circuitos y dispositivos genéticos de precisión a gran escala. El éxito de este enfoque se debe a los avances recientes tanto en lectura (secuenciación) como en escritura (síntesis) y edición (CRISPR) de la información genética. Lo que la bioeconomía demanda hoy es el desarrollo de centros de referencia de biología sintética o biofoundries, en los que el proceso de biomanufactura se realice de forma totalmente automatizada empleando la robótica. España debe responder a este reto y Valencia, como hub de biotecnología, está llamada a liderarlo estableciéndose como gran centro biofoundry de referencia de la Europa meridional. Afrontar este reto es posible en base a ejercer un liderazgo en las tecnologías de la industria 4.0, la automatización, la inteligencia artificial y el big data.

Desde su experiencia como investigador y docente, ¿cómo animaría a futuros ingenieros a adentrarse en este campo?

El campo de la biomanufactura industrial es uno de los más fascinantes y con mayor proyección para el futuro ingeniero. Actualmente los ingenieros somos capaces de programar plataformas robotizadas de prototipado rápido y ensamblado de genes en microorganismos para la fabricación de materiales, sustancias farmacológicas y medicamentos, cosméticos, o alimentos. El ingeniero se halla hoy en el centro del diseño, planificación y optimización de estos procesos y su papel y liderazgo es cada vez más demandado. Además, trabajar con estas tecnologías nos permite hacer frente a los retos de este siglo, como son la transición energética y el cambio climático, y buscar soluciones tecnológicas a nuevas fronteras tales como aventurarnos hacia Marte.


Xavi Lluch, investigador del Instituto ai2: “Es muy importante cómo se transmiten los datos”

Publicado el 28 abril, 2020

 

Xavier Lluch es investigador del Área de Informática Gráfica y Multimedia del Instituto ai2. Junto a sus compañeros de grupo,  lleva varios años trabajando en análisis de datos de uso de dispositivos wearables para la práctica deportiva. Desde que comenzó el Estado de Alarma, ha utilizado sus herramientas y conocimiento para realizar un análisis detallado de los datos generados por el COVID-19 y una extensa labor informativa entre los miembros del ai2 en este sentido. En esta entrevista nos cuenta cómo ha trabajado y sus principales conclusiones.

Explíquenos en qué consiste la labor de difusión que está realizando. ¿Qué tipo de datos envía y qué fuentes utiliza para extraerlos?

Desde que empezó el Estado de Alarma y el consiguiente confinamiento me surgió la necesidad de obtener información de cómo evolucionaba el contagio del SARS-CoV-2, tanto a nivel mundial como en España o, más localmente, en la Comunidad Valenciana. Soy bastante activo en Twitter (@Xavi_Runer) y empecé a publicar los datos y gráficas que realizaba en esos tres ámbitos. Más adelante creé un script para generar un mapa mundial interactivo (https://github.com/jlluch/COVID19MAP) incluyendo en cada geolocalización el número de casos confirmados, fallecidos y recuperados que recopila el Center for Systems Science and Engineering (CSSE) de la Johns Hopkins University (JHU).

A nivel nacional los datos oficiales están en https://covid19.isciii.es/, aunque también recomiendo esta iniciativa: https://github.com/datadista/datasets. A nivel mundial el repositorio de la citada universidad: https://github.com/CSSEGISandData/COVID-19

Además, para informarse sobre la crisis, es interesante seguir estas cuentas de Twitter: @NewsReputation, @Picanumeros, @migsebastiang, @kikollan entre otras.

Su experiencia desde su puesto de investigador en el ai2-UPV generando este tipo de gráficos, relacionados con otros aspectos, es bastante amplia. Cuéntenos qué otros proyectos ha realizado en este sentido y qué herramientas utiliza.

Junto con mis compañeros Miguel Rebollo y Ángeles Calduch, llevamos varios años trabajando en análisis de datos de uso de dispositivos wearables para la práctica deportiva. En breve publicaremos un artículo en la revista IEEE Consumer Electronics Magazine, en la que analizamos la precisión de los GPS más utilizados por los corredores, analizando datos de 9 de los maratones más importantes del mundo, incluido el de Valencia. Ahora estamos trabajando en análisis de tendencias de uso de estos dispositivos y vamos a empezar a utilizar técnicas de Big Data para analizar el rendimiento de corredores en media maratón y maratón. Para analizar los datos utilizamos principalmente Python y R, además de las librerías que proporcionan estos lenguajes para la generación de gráficos, mapas, etc.

Estas semanas, la cantidad de datos que llegan hasta la población es abrumadora. Explíquenos cómo pueden utilizarse los datos que usted genera, más allá de su labor informativa.

En función de cómo muestres los datos puedes generar unos sentimientos u otros en las personas que los ven, por ejemplo, si se publican las gráficas de los datos acumulados de casos confirmados o fallecimientos, son curvas que siempre van a crecer, a mayor o menor ritmo, pero siempre subiendo. Sin embargo, si muestras estos datos con el factor multiplicativo o el incremento respecto a los días anteriores, esa curva llega un momento que desciende y nos hace ver que las medidas que estamos tomando tienen un resultado positivo. Es muy importante cómo se transmiten los datos.

Esta información es muy valiosa para observar cómo evoluciona la epidemia y para saber cuándo se pueden tomar medidas para acabar con la actual situación de confinamiento.

¿Hay alguna conclusión que pueda lanzar a partir de cómo han evolucionado los datos durante los últimos días?

La principal conclusión es que sin unos datos homogéneos es difícil, si no imposible, realizar un estudio científico de la evolución de la epidemia. Porque ya no solo no hay una uniformidad en los criterios de recopilación de datos a nivel mundial (por ejemplo, criterios para realizar test, criterios para determinar que un caso es positivo o fallecido por covid19), a nivel europeo no hay ninguna directiva e incluso dentro de los países las diferentes regiones recopilan los datos de diferentes maneras. En España, el 16 de abril, el gobierno publicó en el BOE una orden que establece nuevos parámetros de notificación por parte de las comunidades autónomas y hospitales, para que los datos sean homogéneos, una norma que llegó tarde y por la que será necesario rehacer la serie histórica pero, a partir de ahora, sí que se podrá hacer un análisis conjunto de los datos que se vayan recopilando y poder tomar decisiones de cara a finalizar el confinamiento de la población. Esta medida, junto al incremento del número de test que se realicen a la población para aislar los casos confirmados y evitar contagios, resultará clave para limitar los efectos negativos de esta epidemia, aunque, en mi opinión, lo más eficaz será utilizar técnicas de IA y big data para que sea más eficaz, tal y como han hecho otros países como Corea del Sur, pero en Europa será más complejo desarrollar este tipo de aplicaciones por temas de privacidad de datos.


Edison Banguero, director del Grupo de energías renovables de la UTCH (Colombia)

Publicado el 28 febrero, 2020

 

Edison Banguero Palacios es docente en la Universidad Tecnológica del Chocó (Colombia) y director del Grupo de energías renovables de la misma universidad. Este mes ha realizado una estancia en el ai2 para leer su tesis, que ha dirigido el subdirector del Instituto, Antonio Correcher. En esta entrevista nos cuenta su trayectoria y los proyectos de colaboración entre ambas estructuras de investigación.

¿Cómo nace su relación con el ai2 y cuánto tiempo llevan participando juntos en proyectos?

La colaboración con el ai2 nace a través de un proyecto de investigación que se está ejecutando aún en Colombia, en el departamento del Chocó, en el que el ai2 entró como apoyo al departamento de investigación en el año 2014. Yo entré a colaborar en el año 2015. El objetivo del proyecto es poder replicar la investigación desarrollada en las diferentes zonas no interconectadas del departamento del Chocó. En este sentido, desarrollamos cinco líneas de investigación relacionadas con energía solar fotovoltaica, la implementación de un sistema de almacenamiento de energías en celdas de combustibles, aprovechamiento y clasificación de la biomasa residual, un aerogenerador y un sistema de producción de energía eléctrica a partir de una central.

La UPV, a través del ai2, entró como apoyo a ese proyecto y nos han brindado asesoría para poder llevarlo a buen puerto.

¿A qué extensión de terreno beneficia el proyecto?

El departamento del Chocó está estructurado en 30 municipalías. Tres cuartas partes de ellas están en zonas no interconectadas a la red eléctrica. Eso hace que el suministro energético, en estas zonas, se viniera realizando a través de generadores que tenían un tiempo de duración de entre 6 y 12 horas. En vista de esto, implementamos diferentes alternativas de generación a través de fuentes no convencionales de energía, como sistemas fotovoltaicos y sistemas híbridos de almacenamiento de energía. Justo ahí es donde se enmarca mi trabajo de tesis doctoral: “Modelado, estudio y validación experimental de los parámetros internos en el rendimiento de sistemas de almacenamiento de energía basados en baterías. Aplicación al caso del departamento del Chocó”.

En estos momentos estamos en la fase de cierre del proyecto, que esperamos que finalice en mayo. Ahora estamos centrados en la parte de formación de talento humano.

Actualmente dirige el Grupo de energías renovables de la UTCH en Quibdó, Colombia. Explíquenos cuáles son las principales líneas de trabajo del grupo y los proyectos principales en los que trabajan.

El grupo de investigación que actualmente dirijo cuenta con unos 15 investigadores y se llama “Grupo de investigación en energías renovables y meteorología” de la Universidad Tecnológica del Chocó. Nació en 1997 con un grupo de profesionales de esta universidad y tiene tres líneas de investigación: una en energías renovables, otra en meteorología y, la última, en física aplicada.

Bajo esas tres líneas de investigación se han desarrollado un número importante de proyectos. Uno de los más destacados es el PERS (Plan de energización rural sostenible), cuyo objetivo era investigar acerca de la oferta y la demanda energética del departamento del Chocó para futuros proyectos de energización a través de fuentes no convencionales de energías renovables.

También trabajamos actualmente en un proyecto de montaje de una red de estaciones meteorológicas en el Departamento del Chocó para prevención y atención de desastres producto de las variables meteorológicas.

¿En qué medida considera importante la colaboración entre grupos de investigación afines como el ai2 y el UTCH? 

La colaboración con la UPV siempre ha sido excelente. El Instituto ai2 cuenta con un grupo de profesionales muy capacitados, muy competentes, y unas infraestructuras muy adecuadas para el desarrollo de tecnologías y sistemas de control. Nuestra región carece de este tipo de profesionales y desarrollos tecnológicos y colaborar con ellos nos beneficia mucho en todos los sentidos.


Carlos Catalán: “Estamos diseñando un demostrador que enseñará de qué somos capaces en el ai2”

Publicado el 30 enero, 2020

 

Carlos Catalán pertenece al equipo de investigadores del Instituto ai2 desde hace cuatro años. A lo largo de su trayectoria en la estructura de investigación, este joven ingeniero en tecnología industrial ha trabajado en diversos proyectos de robótica y control. Con 2020, se inicia también para él un nuevo reto: será el encargado de desarrollar un demostrador para la nueva Unidad de Transferencia del ai2, cuyo objetivo es convertirse en una herramienta que muestre las capacidades del equipo de investigadores.

Cuéntenos cuál ha sido su trayectoria como investigador en el ai2

Empecé en enero de 2016 con un proyecto MINECO y durante varios años trabajé desarrollando garras robóticas manipuladoras de alimentos delicados para la empresa Dulcesol, así como pinzas adaptativas y flexibles con propósitos similares. Cuando finalizamos aquel proyecto, colaboré en otro proyecto relacionado con robótica y control industrial.

Este año trabajará en el desarrollo de un demostrador de las capacidades de transferencia del ai2. Cuéntenos en qué consiste el proyecto.

Se ha escogido un equipamiento con el que se pueda hacer tanto inspección como clasificación con la capacidad de procesamiento de grandes volúmenes de datos para ejecutar algoritmos de reconocimiento de imágenes basado en redes neuronales convolucionales. Este equipamiento consiste en una estación de trabajo dotado de un PLC, brazo robot y cámara de visión; un PC industrial; una cámara adicional a la de la estación de trabajo y un servidor de cómputo.

Además, este equipamiento se integrará con el existente en el laboratorio de Industria 4.0 del ai2, ubicado en la Ciudad Politécnica de la Innovación de la UPV, para que funcione tanto individualmente como de forma adaptativa a todos los robots que ahora mismo alberga el Laboratorio. Actualmente, en este espacio contamos con cinco robots colaborativos más una recién adquirida célula industrial de Festo, consistente en una cinta de fabricación capaz de hacer inspección, mecanizado, montaje, estampación y un pick and place para encajado.

Queremos que el sistema de visión artificial en el que vamos a trabajar durante este año sea capaz de reconocer piezas, así como de desarrollar otras operaciones industriales según vayamos recibiendo feedback de empresas e investigadores.

¿Cuál es el objetivo de disponer de esta herramienta?

Nuestra intención es disponer de un sistema que pueda mostrar a las empresas que nos visitan de qué somos capaces los investigadores del ai2 en cuanto a transferencia de resultados. Este demostrador será un sistema empotrado ciberfísico para inspección automática utilizando visión artificial. Las aplicaciones de la visión artificial son muchas: desde el ámbito de la agricultura, la vigilancia y el transporte, hasta los controles de calidad en la industria. Sobre todo, la idea es demostrar la mayor parte de nuestras capacidades en un demostrador multidisciplinar con el que se pueda realizar desde inspección de calidad en piezas de poco o gran volumen, reconocimiento de fallos, clasificación mediante algoritmos basados en redes neuronales, así como recopilación de datos en la nube.

¿Para qué fecha está previsto que se presente el demostrador acabado?

El objetivo es presentar este demostrador en las jornadas de transferencia de 2020 así como en todas las visitas que recibamos de empresas durante este año.


Jesús Picó: “Se intenta hacer frente a problemas más complejos y se necesitan herramientas más complejas para resolverlos. Eso es lo que ofrece la biotecnología”

Publicado el 30 octubre, 2019

 

Jesús Picó lidera el Grupo de control de sistemas complejos del Instituto ai2, que este mes coordinó la organización del FOSBE 2019, el VIII Congreso de biología de sistemas de la IFAC, que se celebraba en Europa por primera vez y que acogió la Universitat Politècnica de València. En esta entrevista, Picó explica cómo se desarrolló el evento, que reunió en Valencia a alrededor de un centenar de expertos en esta materia, así como cuáles son los principales retos y aplicaciones futuras de la biología de sistemas y la biotecnologías.

-Se ha hablado mucho estos días sobre metodologías de trabajo. ¿Qué universidades o institutos están siendo los más punteros en este sentido a nivel global y por qué?

Este congreso ha ido más allá del uso de herramientas y equipos tecnológicos tanto de biología de sistemas como de biología sintética. En el congreso se ha hablado más sobre la aplicación de principios y métodos en estos campo que sobre tema de equipos.

En este sentido, en Europa, si se habla de biología sintética, los institutos punteros son los británicos: el Imperial College, Edimburgo, Oxford. En biología de sistemas son muy fuertes los países nórdicos. Y grupos potentes en ambas disciplinas hay en Zurich, en Suiza y también en España. Está bastante repartido. 

-¿Y en qué se diferencia o qué valor añadido aporta a toda esa amalgama de centros el trabajo el grupo de Control de sistemas complejos del ai2?

Nosotros en lo que estamos intentando diferenciarnos es en el tipo de metodologías que intentamos aplicar, que se centran en el área del control. Además, uno de los problemas tradicionales del área de la bioingeniería es la de la comunicación entre la parte biotecnológica y la de ingeniería, no tanto en cuanto a las disciplinas sino en cuanto a los profesionales de uno y otro campo. Nosotros lo que intentamos es que los doctorandos tengan ambas patas: podemos tener un doctorando que haya estudiado ingeniería industrial o automática, pero le vamos a enseñar las técnicas de laboratorio, y a la inversa. Ese es un camino más lento pero el hecho de tener un equipo donde cada persona conozca los aspectos de ambas disciplinas acaba dando sus frutos. 

-Se habla mucho de biotecnología como un camino que aportará soluciones nuevas en el campo de la medicina de precisión y en este congreso hubo varios expertos que hablaron sobre este sector pero, ¿qué otros sectores se beneficiarán de sus trabajos durante los próximos años?

Las aplicaciones que se verán más rápido son las aplicaciones en biotecnología industrial porque la regulación es distinta a la que existe en biomedicina. Todas las aplicaciones en el campo de la medicina llevan más tiempo. En biomedicina, las aplicaciones que van a verse de forma más inminente son las relacionadas con aspectos de biodiagnóstico y realización de tests.

Por otro lado, hay muchos sectores en los que son importantes las nuevas aplicaciones que permite, fundamentalmente, la biología de sistemas, sobre todo en el ámbito de la biotecnología industrial. Cada vez se intenta hacer frente a problemas más complejos y se necesitan herramientas más complejas para resolverlos; y eso es lo que ofrecen la biología de sistemas y la sintética frente a herramientas clásicas tradicionales. Estas nuevas áreas de investigación emergentes permiten desarrollar, por ejemplo, nuevos productos, como productos naturales procedentes de plantas, produciendo desde factorías microbianas.

-Entonces, a nivel industrial, ¿los avances en biotecnología ya son una realidad?

A nivel de biotecnología industrial hay cada vez más avances: por ejemplo, el uso de herramientas de análisis propias de la biología de sistemas cada vez se aplica más a la mejora de la producción en ciertos productos. En las factorías microbianas cada vez se aprecia más que no es solo cuestión de alterar unos genes y otros sino de orquestar circuitos biológicos complejos que regulen y coordinen los distintos aspectos de la producción, cómo hacer crecer un microorganismo y que este produzca cuando tú quieres que produzca. En esa línea veremos avances rápidos y en los últimos años ha habido proyectos europeos de H2020 muy significativos.

El sector de la producción de aditivos para alimentación, por ejemplo, es uno de los que ya se está beneficiando. También habrá aplicaciones en todos los sectores que producen aromatizantes y en aquellos que en estos momentos utilizan productos obtenidos a partir de plantas, un procedimiento que es muy costoso, ya que necesitas una gran cantidad de plantas para intentar extraer una pequeña cantidad del producto de interés. La producción mediante microorganismos solucionará ese problema.

La biotecnología, a nivel industrial, también será relevante en la producción de nuevos materiales. Gracias a ella se puede, por ejemplo, desarrollar productos con propiedades especiales de absorción de luz ultravioleta para recubrimientos. Muchos son productos que originalmente proceden también de plantas pero que vía biología sintética, se pueden crear artificialmente, aunque no existan en la naturaleza.

-En ese camino, ¿qué trabajos destacaría de los que realiza el grupo de Control de sistemas complejos del ai2?

Más que al producto final, nosotros orientamos nuestro trabajo al desarrollo de metodologías para obtener un producto final. En ese sentido, por ejemplo, sí que es cierto que hemos desarrollado métodos bastante exitosos en temas relacionados con la estimación de flujos metabólicos en un microorganismo, lo cual es muy importante cuando quieres analizar la producción de distintos metabolitos, por ejemplo.

En biología sintética, aunque sé que dentro de la UPV lo que más se conoce es Printeria, me centraría en algo muy propio del ai2. Estamos desarrollando estructuras de control realimentado de automática dentro de microorganismos con distintos objetivos: por ejemplo, para homogeneizar la producción de una determinada proteína de interés. Ahora estamos trabajando con mecanismos de control realimentado celular para resolver un problema en la producción de algunos productos que originalmente eran PNP (productos naturales de plantas) y que ahora se han implementado en microorganismos. Nuestro trabajo consiste en saber cómo redirigir de forma dinámica el flujo de producción de esos microorganismos para que produzcan en el momento que nos interesa, que no siempre, hay que dejarlos vivir.

La automática es una tecnología escondida, que está ahí pero no la ves. Ves el coche pero no te paras a pensar que el coche no vuelca porque tiene una amortiguación activa, o no te das un buen golpe por el sistema ABS. Aquí es un poco lo mismo: la gente verá que se está produciendo un producto muy útil en industria, por ejemplo, de aditivos para alimentación, pero nadie verá que dentro hay mecanismos de realimentación que hacen que la producción sea la adecuada porque el microorganismo hace que lo sea que haga.


Javier Calleja: “Las aplicaciones del proyecto desarrollado con el ai2 se han implementado en varios sectores”

Publicado el 24 julio, 2019

 

Javier Calleja (a la derecha de la imagen) es Firmware Department Manager de Dismuntel, empresa de diseños y montajes electrónicos recién incorporada al Patronato del Instituto ai2. Calleja, acompañado del equipo que tiene la firma ubicado en la UPV, nos cuenta en esta entrevista en qué proyectos ha colaborado con el Instituto ai2 y los retos que se le plantean durante el próximo año.

Háblenos de qué servicios ofrece DISMUNTEL.

DISMUNTEL es una empresa con 22 años de experiencia que ofrece un amplio catálogo de servicios tanto de desarrollo y gestión de ingeniería como de producción electrónica.

En ingeniería estamos orientados a cubrir las necesidades de las empresas pertenecientes a distintos sectores en el campo de diseño electrónico, programación de aplicaciones de control y comunicaciones, aplicaciones para APP, PC y WEB o diseño y mecanizado, así como automatización industrial. Nuestro objetivo es complementar con estos servicios las necesidades de nuestros clientes que, generalmente, acaban en un producto OEM que se integra en sus productos, destacando que mantenemos una política de exclusividad por la que solo admitimos un cliente por sector económico. Estamos especializados en distintos sectores como el control industrial, la eficiencia energética, la industria 4.0 o la integración de servicios en la nube.

En producción, tenemos 2 líneas en las que fabricamos tanto en producto propio como con diseños de nuestros clientes. Nuestras líneas de producción permiten trabajar tanto en componentes SMD como convencional e incorporan sistemas de inspección visual con el fin de garantizar la calidad del producto.

Una tercera línea de servicio que ofrecemos consiste en asesorar y gestionar proyectos de I+D con financiación pública e incentivos fiscales para proyectos de I+D donde acumulamos un éxito de 42 proyectos con financiación estatal y regional donde alcanzamos tasas de éxito de hasta el 94% de financiación a fondo perdido sobre el presupuesto del proyecto presentado. Nuestro trabajo contempla la identificación y la gestión de la solicitud de las ayudas a partir de las características del proyecto y de sus participantes.

Desde finales de 2018, la empresa ha colaborado activamente con el Instituto ai2. Explíquenos en qué consiste el proyecto en el que han trabajado juntos.

El año pasado colaboramos con el ai2 en el desarrollo de un sistema de actualización de firmware para nuestras placas de control industrial basado en BLUETOOTH de baja energía, utilizando una APP en un smartphone. Incorporamos esa funcionalidad que ya está presente en el sector de comunicaciones en nuestros dispositivos orientados al control industrial. Fue un proyecto de colaboración en el que el ai2 programó las rutinas de actualización del firmware y nosotros desarrollamos tanto el sistema de comunicaciones basado en un coprocesador BLUETOOTH como la librería sobre la que se basa la APP.

La utilidad de este proyecto ha sido transversal ya que nos ha sido posible utilizarlo en productos que estamos desarrollando para distintos sectores como tratamientos médicos, sistemas de recarga de aires acondicionados, sistemas de fumigación asistida o centralitas de control para generadores eléctricos. Este proyecto fue un éxito en plazos y objetivos, teniendo la suerte de contar con la financiación en el programa de cadena de valor del AVI durante el 2018.

¿Qué ventajas supone para un fabricante de componentes tener también una sede en la UPV?

Como comentamos, en DISMUNTEL diseñamos además de fabricar componentes. En ambos casos, tanto en diseño como en fabricación, existe un alto contenido de ingeniería. Hay que pensar que, en la coyuntura actual, la ingeniería es un recurso escaso, y difícil de obtener y retener.

Nuestra idea al ubicar una sede de ingeniería en la UPV era facilitar el acceso a esos recursos de ingeniería de distintas formas. La primera era atraer talento mediante la convocatoria de becas en un emplazamiento donde a los estudiantes les es fácil acudir.

La segunda fue la identificación de servicios de ingeniería que nos permitieran externalizar trabajos donde no tenemos experiencia o con un alto valor de innovación, con el objetivo de reducir los costes en la adquisición del conocimiento; en este sentido, destaco el éxito en nuestra colaboración con distintos institutos tecnológicos en la UPV.

La tercera es colaborar con otras empresas tecnológicas que están dentro del campus de la UPV. Este es nuestro principal objetivo para el año que viene, dado el perfil que tiene DISMUNTEL como aceleradora de desarrollos tecnológicos que puede complementar el perfil joven y dinámico de las empresas ubicadas en la UPV.

¿Por qué deciden incorporarse al Patronato de empresas del ai2?

Después de colaborar con el ai2 en el desarrollo de la actualización OTA realizado en 2018, nos interesamos en saber cómo trabajan y en qué líneas de ingeniería están inmersos. Nos sorprendió la variedad de líneas que están desarrollando, tanto en drones como en robótica o visión artificial. Son campos que nos complementan y en los que vemos interesante realizar una aproximación.

Además, nos animó la presencia dentro del Patronato de otras empresas valencianas de reconocida trayectoria, como ISTOBAL o DULCESOL; tenemos claro que la empresa privada debe colaborar para promover la innovación dentro de la Comunitat Valenciana.

Por último, esperamos utilizar nuestra presencia en el patronato como foro de encuentro con empresas con las que no es fácil coincidir y así potenciar las sinergias entre distintos sectores.

¿Qué retos tiene la empresa por delante en cuanto a colaboración con otros institutos de la UPV? E internamente, ¿cómo esperan acabar 2019?

Actualmente tenemos varias líneas de colaboración dentro de la UPV. Estamos trabajando con el ITACA en un proyecto con financiación CDTI que dirigimos para otra empresa, para la desinsectación mediante microondas. Además, hemos abierto una colaboración también con el ITACA dentro del proyecto “ICT vs Climate Change”, en la que les cedemos el uso de nuestra plataforma y un dispositivo para la medición energética en la instalación de geotérmica que tienen dentro de la UPV. Por último, con el ai2 tenemos pendiente la colaboración en el desarrollo de un sistema de integración de grupos generadores eléctricos mediante protocolos OPC UA, que esperamos lanzar a lo largo del segundo semestre del 2019.

Internamente, 2018 ha sido un año intenso para DISMUNTEL, en el que hemos abierto el despacho en la UPV y adquirido una nueva nave a la que hemos trasladado nuestras líneas de producción sin disminuir nuestro ritmo de trabajo. Como colofón, recibimos el premio de FEMEVAL a la INNOVACIÓN TECNOLÓGICA EN SERVICIOS por nuestros 22 años de trayectoria.

Nuestros propósitos para el 2019 son consolidar los procesos en ingeniería y producción con el fin de incrementar la productividad y el nivel de servicio a nuestros clientes, asentar nuestra línea de gestión de proyectos I+D y potenciar nuestra presencia en el sector empresarial dentro de la Comunitat Valenciana.


Kiko Llaneras: “Vivimos en una sociedad en la que la atención del CEO o de un cliente es un bien escaso”

Publicado el 27 junio, 2019

 

Kiko Llaneras es ingeniero y doctor en Automática e Informática Industrial por la Universitat Politècnica de València. Tras realizar su tesis en biología computacional en el Instituto ai2, y compaginar durante varios años la docencia con la redacción en varios blogs sobre diversos temas de actualidad, dio el salto definitivo a la comunicación y, en la actualidad, trabaja como periodista especialista en datos en El País. En esta entrevista, nos habla de su trayectoria y de la importancia de la comunicación de small data dentro una empresa.

Háblenos de su paso por el Instituto ai2 de la UPV.

Estudié en la ETSINF la carrera de Automática e Informática Industrial y luego hice la tesis en el Instituto ai2 con Jesús Picó, en el departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática. En total pasé cerca de 10 años en la UPV, que dejé porque ocupé una plaza de profesor en la Universidad de Girona. El trabajo de mi tesis fue sobre modelos de predicción y análisis en biología computacional. ¿Cómo acaba un ingeniero trabajando en biología? Porque estudiamos esa ciencia desde el lado de la biotecnología y cómo se puede aplicar para mejorar los procesos industriales.

¿Y cómo se produce el salto desde ahí a donde se encuentra usted ahora?

Siempre me había gustado escribir y, en 2006, empezamos un blog con varios compañeros de departamento. En aquella época, una de las cosas nuevas que tenía Internet eran los blogs: gente que no era profesional del periodismo o los medios de comunicación escribiendo de lo que sabía. En este caso, nosotros escribíamos de cosas con números; éramos ingenieros que podían hacer análisis de datos amateur sobre temas de actualidad. A mí aquello me gustó mucho y durante cinco o seis años fue algo que hice en paralelo a mi trabajo como investigador y docente. Sobre 2012, yo escribía en otro blog más grande que se llamaba Politikon, en el que había gente de ciencias sociales, politólogos, y escribíamos sobre política; yo con una vertiente más de datos y ellos con una más académica, mostrando evidencias sobre nuevos partidos. En ese momento, de golpe, en España se abrió un espacio para que gente joven hablara de política: se produce el 15 M, los nuevos partidos, etc. En esa ola publicamos un libro, ganamos cierta visibilidad y ahí me planteé elegir entre ese nuevo trabajo y la academia. En 2015, con las elecciones generales, cogí una excedencia en la universidad, y hasta hoy. Con las tres elecciones generales que se han celebrado desde entonces más todos los demás procesos electorales ya no he podido volver.

Esa coyuntura le ha hecho hablar mucho durante estos años de small data en política, pero ¿qué hay del small data en las empresas y, en concreto, en las pymes? ¿Qué retos tienen en cuanto al análisis de datos?

Una de las claves para hacer análisis de datos es cuidar la comunicación. Vivimos en una sociedad en la que la atención es un bien escaso. En mi caso, por ejemplo, la de los lectores; pero vale también la atención del CEO o la atención de un cliente. La gente tiene poco tiempo y es muy importante elegir bien cómo vas a usar ese espacio cuando tienes la oportunidad de hablar con un cliente, o tu jefe o superior. En el área de ingeniería, eso no siempre lo hemos hecho bien. La mayoría de veces hemos pensado que tener el mejor software, el mejor algoritmo o el mejor modelo es suficiente y que esa calidad va a ser evidente para todo el mundo. Pero la gente no siempre va a percibir las virtudes de lo que les ofrezcas inmediatamente. Subrayar qué es lo mejor que tiene el software, tu producto o idea, presentarlo bien y hacer ver su valor es muy importante.

¿Falta formación en las pymes en ese sentido?

Sí, creo que hay una cultura de ignorar o despreciar la comunicación. Me lo encuentro en dos ámbitos: por un lado, en la ingeniería, donde hay una cierta cultura de que esto de escribir y ponerlo bonito es secundario, y no lo es. Y en áreas no cuantitativas a veces pasa al revés: esto de los “numeritos” no gusta. Creo que hay que aunar ambas cosas y juntar las virtudes de las letras y las de las ciencias. No sé si cae del lado de la formación, es difícil formarse en esto. Creo que el primer paso es tomar la decisión de que quieres cuidar tus mensajes y ser consciente de que la información es valiosa. Las empresas deben mejorar la comunicación y no solo de puertas a fuera. El flujo de información dentro de la empresa es enormemente importante. En una empresa con cierta estructura se ve muy claro con el tiempo del CEO, que es limitado y demandado continuamente. Hay que cuidar ese bien escaso.

¿Y qué tiene que ver tu experiencia con modelos predictivos para procesos electorales con todo esto?

Cuando doy charlas como la que di en el Patronato del Instituto ai2, la idea es contar cómo ha sido mi trabajo del último mes y medio, no lo mejor sino las decisiones que he tomado, por qué las he tomado y con qué restricciones me he topado para contar algo utilizando los datos de los que dispongo. Es el mismo proceso que debe seguir una empresa a diario para comunicar sus resultados y por eso se puede aplicar todo al entorno empresarial.


Leonardo Rodríguez: “Hay que empezar a trabajar fuerte en investigación para buscar soluciones en ciudades como Bogotá”

Publicado el 23 abril, 2019

 

Leonardo Rodríguez es doctor en Automática, Robótica e Informática Industrial. Trabajó durante seis años en el Grupo de Supervisión y Diagnóstico de Fallos del Instituto ai2. Más tarde, regresó a su país natal, Colombia, donde ahora dirige el grupo de investigación Indevos, en la Universidad EAN. Tras unos años, este mes ha vuelto al Instituto ai2 en busca de alianzas para mejorar los sistemas de energías renovables de Colombia, así como la formación en este campo de sus estudiantes y egresados.

Cuéntenos cómo empezó su relación con el Instituto ai2.

Volví a Colombia en 2012. Empecé allí con una empresa española a trabajar en temas de energía solar, que eran muy nuevos allí, ya que Colombia tiene una participación muy alta en hidráulica y no necesitaba otro tipo de energías alternativas. España tiene más problemas de falta de agua y depende más de otro tipo de energías alternativas, así que, en ese sentido, iba más avanzado. Yo había trabajado 6 años en el Grupo de Supervisión y Diagnóstico de Fallos del Instituto ai2 con un proyecto llamado Eolia, que iba de la mano de empresas como Ingeteam y Acciona Energía. La idea era llegar a Colombia y poder promover allí lo que había aprendido trabajando aquí.

Y ahora ha vuelto a la Politécnica de Valencia. ¿Con qué objetivos en mente?

Siempre ha habido muy buena relación con el ai2. Dos años después de llegar a Colombia, después de hacer el doctorado, dejé la empresa privada y me fui a la universidad con una visión: la de conocer los problemas que tenían las empresas colombianas en temas energéticos. Empecé a ayudar a las empresas nuevas que llegaban a Colombia con temas de energía a poder desarrollarse, cosa que no era fácil. Estábamos en un cambio regulatorio muy difícil y las empresas y la gente no entendían mucho este tema de las energías alternativas. Cuando tuve un grupo formado en la universidad, que es con el que en estos momentos tengo varios proyectos en marcha con empresas y universidades, me planteé volver aquí para fortalecer la alianza con el ai2 y así poder empezar a migrar hacia nuevos proyectos.

El ai2 y, concretamente, el Grupo de Supervisión y Diagnóstico de Fallos ha tenido a muchos colombianos trabajando aquí en la UPV y también ha identificado las problemáticas allí. Una de ellas son las zonas aisladas, las zonas de Colombia que no están conectadas a la red eléctrica colombiana. Estas áreas tienen problemas gigantes porque hoy en día utilizan combustible fósil, queman diésel para producir energía eléctrica. Es la única manera que tienen de autoabastecerse. Uno de los mayores problemas para cambiar esto es el almacenamiento de energía. Hay muchas comunidades indígenas que necesitan almacenar energía para la noche. Cómo gestionar bien ese almacenamiento con baterías de ion litio y otras que salen al mercado mundial es uno de los focos en los que queremos centrar los proyectos de investigación de los que hemos hablado durante esta visita a la UPV.

Otro foco muy interesante es que, cuando trabajamos en Eolia, desarrollamos un software para hacer un mantenimiento correctivo y predictivo en aerogeneradores, un tema que en Colombia es muy nuevo. Allí, realmente, solo tenemos un parque en la Alta Guajira pero ahora va empezar a haber otros, implantados por empresas extranjeras, y hay que actualizarse. En ese sentido también estamos intentando trabajar alianzas con el ai2.

¿Qué os aporta trabajar con el Instituto de Automática e Informática Industrial de la UPV?

Mucho. El ai2 lleva trabajando en temas de diagnóstico y automatización pura en el campo de las energías entre 12 y 15 años. La experiencia en temas eléctricos, de automatización, sensórica o diagnóstico es muy alta y aunque trabajé mucho tiempo con ellos, necesito apoyo de sus expertos para esto.

También porque en España están algunas de las empresas más importantes en temas de energía y están empezando a llegar a Colombia. Algunas de ellas ya han trabajado con el ai2.

¿En qué tipo de proyectos trabaja el Grupo Indevos, que usted dirige en la Universidad EAN?

En Indevos somos cinco investigadores, entre ingenieros de producción (lo que aquí son industriales) e ingenieros en energías. Los perfiles de los proyectos que tenemos ahora son varios: por un lado, estamos diseñando el software para medición de indicadores de sostenibilidad de toda la universidad.

También trabajamos en otro proyecto consistente en hacer una medición medioambiental con vehículos eléctricos en toda Bogotá. Hicimos una alianza con Mitsubishi; ellos nos dieron vehículos eléctricos que nosotros sensorizamos para hacer medición de CO2, de material particulado, etc., en la ciudad. Mientras el vehículo va andando, te va enviando las variables en tiempo real a un servidor en la universidad con la ubicación GPS correspondiente. Así, al final podemos hacer un mapa de calor, ver cómo se están comportando las diferentes vías y atacar más fácilmente las problemáticas viales. Bogotá es una ciudad que en este momento tiene unos índices de contaminación ambiental fuertes. Hay que empezar a trabajar fuerte en investigación para empezar a buscar soluciones a estos problemas.

Por otro lado, también llevamos diferentes proyectos en zonas alejadas o aisladas. Tenemos, como comentaba, muchas comunidades indígenas que adolecen de energía. Eso lleva a problemáticas como que un pescador cada vez tenga que alejarse más de la zona de pesca para vender su pescado. Si ese lugar está a tres o cuatro horas, cuando llega, la mitad del pescado se ha perdido. Y en ese tipo de problemas es en los que trabajamos.

Por último, hacemos proyectos de transferencia tecnológica. En Europa, EEUU y China la tecnología se puede desplegar muy rápido pero en países como Colombia, Perú, México va más lento porque hay que saberla usar. No es lo mismo instalar un parque eólico en Valencia que en la Guajira; las características climáticas, el ambiente o la sociedad son muy distintos. Así que trabajamos en proyectos pequeños de transferencia de eólica y solar mostrando a empresas y universidades cómo se debe hacer.

En esa línea, también están colaborando con el Instituto ai2 en temas de formación. Explíquenos en qué sentido.

El grupo del ai2 se ha caracterizado por temas de supervisión y diagnóstico de fallos y, sobre todo en el área energética, ese es un tema que tenemos que fortalecer mucho en Colombia. Nuestros estudiantes de ingeniería deben formarse en estas áreas para poder tener otras competencias que ofrecerle al mercado.

¿Qué percepción hay de la UPV entre los estudiantes universitarios colombianos?

La UPV lleva años trayendo estudiantes colombianos no solo al ai2 sino a toda la universidad. Eso hace que allí la UPV sea muy reconocida. A la inversa, el 20% de investigadores del Poli ha ido a Colombia y conoce sus problemáticas. Eso hace mucho más fácil engranar proyectos de investigación conjuntos entre ambas universidades.


 

 

 

 

 

Cómo llegar I  Planos I Contacto
Universitat Politècnica de València © 2015 · Tel. (+34) 96 387 90 00 · informacion@upv.es
campus UPV de excelencia campus UPV de excelencia