Un equipo de investigadores del Instituto de Automática e Informática Industrial (Instituto ai2) de la UPV, Fisabio y el Hospital de Elche han desarrollado un prototipo de cepillo de dientes para facilitar la higiene bucal de personas con dependencia temporal o permanente. El cepillo incorpora un aspirador de secreciones que evita problemas de atragantamiento durante el cepillado a personas con afecciones que pueden ir desde enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson, hasta pacientes de salud mental o personas en etapa geriátrica.
El prototipo, desarrollado dentro del proyecto PLUVIAL, financiado por la Generalitat Valenciana en el marco del programa de innovación sanitaria UniSalut, incorpora un dispositivo llamado aspirador dental, que puede usarse para aspirar saliva mientras se lavan los dientes, evitando así riesgo de broncoaspiración. “Actualmente, en los hospitales suelen utilizarse cepillos desechables con luz para aspiración. Dichos cepillos se conectan mediante una alargadera de plástico a un sistema de aspiración fijo a una pared y conectados a una toma de vacío. Existen aparatos externos de aspiración portátil, pero sus dimensiones son grandes y su precio de venta supera los 120 euros”, explican fuentes del proyecto.
Prototipo manual y eléctrico
Ahora, los dos prototipos de cepillo de dientes (uno manual y otro eléctrico) diseñados por los investigadores del ai2 y Fisabio, incorporan sendos sistemas de aspiración para retirar los residuos generados en la boca durante el cepillado, al mismo tiempo que se realiza la higiene oral. Además son adaptables, de manera que pueden acoplarse a diferentes cepillos de dientes existentes en el mercado. Ambos diseños fueron validados por un comité de expertos integrado por odontólogas, enfermeras, logopedas e higienistas dentales, que valoró el prototipo eléctrico como “óptimo frente al manual, al facilitar el movimiento y la aspiración de residuos sin depender de la fuerza manual del usuario, siento especialmente útil para pacientes con limitaciones motoras, ya que el dispositivo inicia el proceso de aspiración por sí mismo y esta función resulta más constante y efectiva”.

“Aunque todavía necesita que se realicen algunas mejoras, pensamos que el prototipo eléctrico podría abaratar considerablemente los costes del único que actualmente se encuentra en el mercado con funcionalidades similares, llegando a más cantidad de pacientes y adaptando su uso a todo tipo de cepillos”, explica Pablo Beltrán, investigador del proyecto. “El objetivo final es reducir los problemas derivados de una mala higiene bucal en estos pacientes y, por tanto, los costes que esto deriva en sanidad pública”.